Picadillo a la Habanera {Preparándonos para el Adviento}

No sé bien por qué, pero hasta ahora no había publicado ni una sola receta cubana (mea culpa). No sé incluso si todos los lectores de Delicious Stories saben que nací en Cuba, aunque dejé mi pequeña isla buscando un futuro mejor hace ya 18 años. Llevo mucho tiempo sin ir por allá, más de 15 años, y aunque soy muy feliz fuera de Cuba, la nostalgia de mi tierra y de la gente que he dejado atrás resulta a veces dolorosa y difícil de soportar.

La otra noche soñé que estaba de visita en Cuba, en el pueblo de mi padre,  en casa de la señora que me cuidaba de pequeña y a quien yo llamaba “mama Esther”. La escena toda parecía tan real y las personas tan auténticas, al igual que la inmensa tristeza que sentí durante todo el sueño y  el llanto desconsolado que sufrí al verme nuevamente en aquella casa, tantos años después. Hoy me pregunto si Esther y su familia están bien y si el sueño que tuve acaso quería decirme algo… No es que crea demasiado en estas cosas, pero a veces los sueños te dejan sensaciones tan raras e inquietantes, que interpretarlos y encontrarles un sentido puede llegar a convertirse en una verdadera necesidad. No sé si me explico.

Pues con la mente puesta en Cubita la bella y con la melancolía a flor de piel,  cociné ayer este picadillo a la Habanera, uno de los platos más típicos de la gastronomía cubana. Ése que tantas mujeres cubanas han preparado durante generaciones y generaciones. No es un guiso sofisticado ni complicado de hacer, es un plato más bien simple, aunque contundente y con mucho sabor criollo. Es un clásico en nuestra casa y a mi marido le encanta. Siempre se pone muy contento cuando preparo mi versión del picadillo a la Habanera. Hoy la comparto con todos vosotros y os regalo un trocito de mi Cuba.

Se acompaña con arroz blanco y si es posible, con plátanos maduros fritos….y una cervecita bien fría. Carbohidratos por todos lados, lo sé, pero así es la comida del Caribe ;-) Espero os guste.

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Pues cambiando de tema y de continente, esta semana ha estado dedicada a los preparativos para el primer domingo de Adviento. Hemos confeccionado en familia nuestro calendario de Adviento, que este año estará compuesto de 24 sobres que hemos decorado todos juntos y que colgaremos en la cocina. 24 paquetitos bien monos que guardarán alguna sorpresita paraH&M, siempre que se porten bien, claro está ;-)

También tengo la intención de decorar esta corona, a ver qué tal me sale. No soy muy ducha en el terreno de las manualidades, es un mundo bastante nuevo para mí. A ver si mañana la termino y en mi próxima entrada os enseño el resultado.

Habrá que ir sacando los candelabros de Adviento, los adornos de Navidad, las tacitas para tomar  glögg y los moldes para preparar las galletas de jengibre. ¡Tengo muchos planes para H&M estas Navidades! 

Todo trabajo manual resulta más reconfortante con algo para merendar, ¿verdad?.  Unos rollitos de canela sientan de maravilla, sobre todo si son hechos en casa. Si os interesa, aquí podéis encontrar la receta (el de la foto está relleno de mantequilla, azúcar, canela y pasta de almendra). ¡Maravilloso, no digo más!

Bueno, es todo por hoy. Este fin de semana a nosotros se presenta movidito. Que el vuestro sea estupendo de principio a fin. Pasadlo bien :)

Bizcochitos de manzana, canela y sirope de arce {No te dejes guiar por las apariencias}

 “Tenían una pinta un poco “repipi” y pensé que no me iban a gustar demasiado”, me confesó David, mi marido, después de haber probado uno de estos bizcochitos de manzana y darse cuenta de que estaba equivocado. No sé por qué a él le vino a la cabeza el calificativo de “repipi”, a mí me parecen muy monos, y punto. Ah, y también muy ricos, además de suaves y esponjosos. 

Sólo hice seis bizcochitos, así que en unas horas volaron, como era de esperar. Como yo estoy en casa más tiempo que él, me tocó a mí comerme el último trozo, teniendo en cuenta que ese mismo día mi media naranja había tomado uno entero para desayunar. Por la noche, después de cenar, buscó esperanzado la fuente con los dulces y al no encontrar nada, me miró con cara de pena y me preguntó se mi había comido lo que quedaba. No pude hacer otra cosa que asentir y recordarle que sólo había hecho unos pocos. Y como soy un poco mala y hasta medio rencorosa, no pude evitar soltar una tímida pero triunfal sonrisa. Lo sé, pobre chico, pero mira que decir que estos mini bizcochos tienen pinta de repipi….no sé si lo podré olvidar algún día ;-)

Bueno, para resumir os cuento que ésta es una receta más del libro Seasons de Donna Hay, del que ya he hablado en varias ocasiones. La sección de postres otoñales no tiene desperdicio, es una maravilla de principio a fin. Cuando compré este molde sabía que estos bizcochitos serían los indicados para estrenarlo. Están riquísimos y serán todo un éxito si os gusta la mezcla de manzana y canela (¿a quién no?). Me ha encantado el sabor que aporta el sirope de arce. Hasta hace poco, apenas lo utilizaba, pero últimamente se ha convertido en un ingrediente importante en mi cocina :)

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Hoy, como ayer, hace un día horrible: frío, oscuro e inhóspito a más no poder. Ahora está cayendo una especie de aguanieve, que al llegar la noche con toda seguridad se convertirá  en nieve. Mañana tendremos un despertar blanco impoluto (en ese momento no sabré si reír o llorar).

El invierno ya está aquí y es hora de ir despidiéndonos del otoño. Todo se acaba y ahora tocan tiempos algo más gélidos, pero puede que también más divertidos por eso de la nieve, los paseos por el lago congelado, las pequeñas locuras con en trineo y la ilusión de las fiestas navideñas. Como dicen los suecos, no existe el mal tiempo, sino el mal abrigo. Estoy casi-casi de acuerdo. Además, siempre nos queda la opción del bizcocho y el chocolate caliente para mimar cuerpo y alma en tardes tan tristes como ésta. Feliz semana a todos :)

Galletas de puré de castaña, chocolate y almendra para Petit On

¡Hola!

Hoy publico mi primera entrada para Petit On. Se trata de unas ricas galletas de puré de castañas, chocolate y almendra. 

Aquí podéis encontrar la receta y leer el post. Espero os guste. A H&M les encantaron :)

¡Nos vemos!

Rollitos de azafrán, naranja y chocolate blanco {Temporada navideña inaugurada}

Este fin de semana han abierto los mercados navideños. Signo inequívoco de que la temporada navideña ya está aquí, aunque la inauguración oficial no será hasta el fin de semana que viene, con la celebración del primer domingo de Adviento. Pasearse por uno de estos mercados implica viajar al pasado, a esa Suecia rural de hace más de un siglo y sumergirse en el universo escandinavo, su magia y sus tradiciones. Un estilo de vida sencillo y sin demasiados artificios, aunque a mi modo de ver, con muchísimo encanto.

Ayer domingo fuimos al mercado navideño de Skansen. Pudimos comer al aire libre y degustar productos típicos de la tierra, bailar con los niños alrededor del árbol de Navidad al compás de una banda folclórica de lo más animada, tomar glögg (vino especiado) calentito y acompañarlo con rollitos de canela o galletitas de jengibre, todo un clásico por estas fechas.  

Una de las imágenes más bonitas: chicas con trajes de época paseando por el mercado o bailando y cantando con los niños alrededor del árbol. ¿Estamos realmente a finales del 2012? Por un momento he perdido la noción del tiempo….

Y después de una jornada como ésta, lo ideal es llegar a casa y merendar unos bollitos como los que traigo hoy (momento de felicidad absoluta). Una verdadera maravilla de color amarillo, deliciosos de principio a fin, y que han causado una verdadera sensación entre todos los familiares. No sabéis la ilusión que me hace compartirlos, pues cuando descubres una receta tan buena no puedes sino correr y contársela a medio mundo y repartir así un poquito de felicidad  y calor de hogar :)

Los bollitos de azafrán son muy característicos de los países nórdicos durante la temporada navideña. Tal vez los más representativos sean los lussekatter, unos panecillos que en honor a la verdad, a mí no me gustan demasiado, pues me resultan secos y un poco sosos. Por lo tanto, cuando vi esta versión de rollitos con azafrán, naranja y chocolate blanco me enamoré al instante, a pesar de haber tardado un año en prepararlos. Esta receta la conservo desde las pasadas Navidades, pero como no me entusiasma el azafrán en panes y bollos no me animaba a hacerla. ¡Cuánto tiempo perdido, madre mía! Si hubiera sabido lo ricos que estaban no hubiese esperado tanto, desde luego.

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Para variar la receta, es posible sustituir el chocolate blanco del relleno por pasta de almendras rallada o mazapán.  Así los haré la próxima vez. Aquí podéis encontrar la receta de la pasta de almendra.

Y si queremos hacer una versión menos Navideña, podemos prescindir del azafrán, concentrándonos en la mezcla de naranja y almendra. El toque de naranja es brutal, le da un aroma y un sabor maravillosos. Y de la masa, qué os voy a decir. Es tan suave y esponjosa, que se derrita en la boca en cuestión de segundos. Quedaréis encantados :)))

Espero os hayan gustado mis rollitos de azafrán y que os animéis a prepararlos un día de estos. Con estos panecillos podréis traer un trocito de Navidad nórdica a vuestras casas y disfrutar del espíritu navideño de estas frías tierras. ¡Y llenar vuestros hogares de un olor maravilloso! ¿A qué estáis esperando?

¡Feliz semana!

Coq au vin blanc {¿Blanco o tinto?}

Buenas, ¿qué tal? Espero que bien.

¿Hace frío dónde vivís? Aquí todavía no está haciendo mucho frío (bueno, el concepto de frío es muy relativo), pero no creo que se haga esperar demasiado. Por ahora estamos por encima de cero, y eso ya es algo. Así que pensando un poco en estos días de otoño-invierno os traigo un plato estupendo, de mis preferidos para preparar el pollo y que queda tan rico que es difícil no repetir y rebañar la cazuela ;-) Ideal para preparar este fin de semana. ¡Comfort food a raudales!

El coq au vin es un clásico de la cocina francesa y seguro que un viejo conocido para muchos de vosotros. He preparado esta plato antes, aunque en su variante más tradicional, léase en salsa de vino tinto. Aquellas vez preparé el pollo al horno, cosa que también se puede hacer para esta versión (aproximadamente hora y media a 150 grados C). Toma un poco más de tiempo, pero el resultado es exquisito. 

Llevaba tiempo queriendo preparar la variante alsaciana, que implica la utilización de vino Riesling de Alsacia (un vino blanco estupendo, por cierto). He de decir que aunque ambas versiones son deliciosas, definitivamente prefiero la receta con vino blanco. Me parece más ligera, con ese sabor algo más afrutado y delicado. Pero bueno, en esta vida todo es cuestión de probar y llegar a nuestra propia conclusión.

Recetas de coq au vin hay muchas y bastante variadas. Esta receta es mi propuesta, una síntesis de las que más me han gustado y que me han servido de inspiración y ayuda. Espero os guste :)

Si no tenéis a mano vino Riesling, podéis utilizar un buen vino blanco seco. Un Chardonnay viene de maravillas. Y no olvidéis un buen pan, por favor, ¡es totalmente imprescindible!

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Bueno, es todo por hoy. Ando liada preparando unos bollitos de azafrán. Es la primera vez que los hago y estoy un poco nerviosa por cómo va a responder la masa. Ya os contaré  qué tal ha ido y si salen bien compartiré la receta en el blog, cómo no….

Nos vemos pronto. Un abrazo y gracias por estar ahí :)

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