Risotto de espárragos {Haciendo las maletas}

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Adoro el arroz. Blanco, rojo, salvaje, integral…para mí es la guarnición ideal, la más rápida y fácil de preparar. Y cómo plato único, soy una apasionada del risotto, la paella, el arroz negro…en fin, que mi idilio con el arroz es fuerte, sincero y para toda la vida :)

En cuanto a esa maravilla italiana que es el risotto, ¡qué os voy a contar! Las comidas del fin de semana tienen más encanto siempre que pongo la cazuela con un humeante y oloroso risotto sobre la mesa. Casi siempre, en versión vegetariana, aunque tengo pendiente preparar uno con salchichas frescas italianas que no debe estar nada mal. Lo bueno del arroz es eso, que lo puedes hacer de mil maneras y siempre quedar contenta :)))

Hoy os traigo una receta de risotto muy primaveral, con espárragos y puerro. Es sencilla de preparar, no tiene misterio alguno y estoy segura de que os gustará. Cuestiones básicas a tener en cuenta: utilizar un caldo de la mejor calidad, a ser posible, casero, un buen arroz para risotto, añadir el caldo caliente, para que el grano de arroz se cueza de forma uniforme, y hacerlo de forma gradual y sin dejar de revolver, para obtener una textura más cremosa.

No es nada difícil, sólo necesitamos dedicarle algo de tiempo, una media hora para velar el arroz, revolverlo y mimarlo un poquito. Creo que es un plato que se tiene que hacer con cariño y buena disposición. Cariño a los buenos productos de la tierra y a las personas que van a compartir con nosotros la mesa y disfrutar del resultado. Si no estamos de humor o hay falta de tiempo, mejor optar por otra cosa. Al menos es cómo yo lo veo :)

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This asparagus risotto is delicious, simple to make and tastes spring. For the last two weeks I have made it twice. As much as I love the mushroom version during the colder months, this option is perfect when the weather is warmer and days get longer….. Hope you like it :)

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Son las 7 de la mañana, me acabo de tomar mi primer café, y después de publicar esta entrada habrá que ponerse las pilas. Dentro de unas horas nos vamos a Amsterdam y aún no hemos hecho las maletas. Son sólo tres días, así que tampoco hay que llevar demasiadas cosas, pero aún así, alguien tendrá que empacar…Me temo que H&M no lo van a hacer :-)

Ya os contaré qué tal nos va. Estuve en Amsterdam hace muchos años, así que tengo muchísimas ganas de reencontrarme con esta encantadora ciudad, sus canales y tulipanes.

Buen fin de semana a todos!

Arroz al horno con setas {El tiempo dirá}

Las cosas siempre pueden ir a peor….si el otro día tenía enferma a Maia, ahora también lo está Hugo, así que ahora somos tres en casa, compartiendo más que cariño. Parece que hoy la fiebre comienza a remitir y ciertamente, los chicos se ven más animados. Ya tienen energía incluso para pelearse y discutir por tonterías, algo que ayer era del todo impensable. En fin, como os podéis imaginar, estoy de lo más entretenida y aprovecho el rato de la siesta, bendita sea, para publicar esta entrada.

En días así, además de hacer de mami amorosa y enfermera abnegada, también necesito encontrar un hueco para otro tipo de tareas. Desconectar un rato, aunque sea frente a la pantalla del ordenador, o bajar al súper a hacer la compra en cuanto mi marido aparece por la puerta, hace que conserve mi salud mental…al menos, la que todavía me queda, ja ja…  Imagino que a muchas madres les pasa lo mismo, ¿a que sí?

Por consiguiente, en vez de echarme yo también la siesta, aquí estoy, compartiendo un ratito con todos vosotros. Y por cierto, con muchísimo gusto :-)

La receta de hoy es otra que tenía guardada desde hace semanas. No me gustan las fotos, las hice un día raro en el que no me sentía muy inspirada y nada parecía salirme bien (con excepción de este arroz, eso sí). Sin embargo, no podía dejar de publicarla por culpa de las fotos, pues un plato tan rico no se merece ese tratamiento. Es sano, sabroso y contundente, ideal para una comida invernal de fin de semana. Cada vez que recuerdo su textura cremosa y la costra crujiente que se forma gracias al queso y las setas, me dan ganas de llorar. Cualquier día de estos repito la receta, aunque tal vez incorporando algún ingrediente nuevo, ya veremos…

Este plato lo encontré en el estupendo libro de Heidi Swanson, Super Natural Every Day, que sé que muchos conocen. He hecho algunas recetas suyas, aunque son más las que tengo pendientes. (Creo que voy a crear una base de datos con todas las recetas que tengo dispersas por ahí y que quisiera preparar. Son tantas que he perdido la cuenta desde hace rato y me cuesta horrores la búsqueda de alguna en concreto). 

Hace tiempo ya publiqué su bizcocho de buttermilk y ciruelas, que está bien rico y que por supuesto, también os recomiendo preparar. 

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Arroz al horno con setas

Tal y como explico en la receta, podemos utilizar arroz salvaje, o bien mezclarlo con otras variedades, como son el arroz marrón y/o integral. Yo lo hice con una mezcla de estos tres arroces, que últimamente consumo mucho y que en mi opinión, es todo un disfrute para el paladar. De más está decir que soy una amante incondicional del arroz en todas sus modalidades. Para mí es un alimento imprescindible en mi dieta. 

Bueno, espero que a partir de hoy  las cosas vayan a mejor…. también cabe la posibilidad de que sea yo la próxima en caer con fiebre, justo antes del fin de semana….

En fin, no voy a adelantarme a los acontecimientos. El tiempo dirá. 

Ensalada de quinoa y calabaza {Estos primeros diez años}

Hola, ¿qué tal? ¿Qué tal ha ido ese fin de semana? Espero que bien :)

Por Estocolmo hemos tenido unos espléndidos días de otoño, limpios, frescos y soleados. A ver hasta cuándo nos dura, ya que poquito a poco vamos entrando en la época más oscura del año, y para muchos la más inhóspita y difícil….

No sé si vais a odiarme, pero yo sigo trayendo recetas con calabaza. Lo siento, pero es que últimamente he visto tantas recetas estupendas que no puedo evitar sentir ganas de prepararlas todas toditas ;-)

Hoy os invito a una ensalada muy apropiada para esta época del año. En cuestión de tres días la he preparado dos veces. Es realmente maravillosa, os lo prometo. Es sana, contundente y muy sabrosa. Una simple cucharada recoge los cálidos sabores del otoño, mientras que  su aspecto me hace pensar en la dorada luz de octubre y en las hojas ocres y multicolores que poco a poco van inundando las calles.

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Espero que preparéis sin falta esta maravillosa ensalada; es imposible que no os guste. En casa todos quedamos enamorados, inclusive los invitados del viernes, mis padres, y que tuvieron la suerte de probarla. Estoy segura de que mi mamá no tardará mucho en prepararla ;-)

Y cambiando un poco de tema, hoy mi marido y yo cumplimos diez años juntos. Nuestra primera década unidos y la más importante de nuestras vidas. Lo conocí cuando él recién había cumplido los treinta y cuando los mayores cambios de nuestras vidas aún estaban por llegar. Juntos hemos afrontado y desarrollado más de un proyecto vital importante. Espero poder seguir disfrutando de su amor y compañía por varias décadas más y que éstas sean igual de emotivas y enriquecedoras como la primera. Muchas gracias por estar ahí, mi amor, por quererme y cuidarme tanto.

{Me vais a perdonar este pequeño paréntesis sentimental, pero David es un pilar muy importante en mi vida y sin su apoyo, muchas de las cosas que hago, entre ellas este blog, no podrían ser posibles}.

Pues es todo por hoy. Disfrutad de vuestros seres queridos, repartid besos y “te quieros” indiscriminadamente. Hasta luego :)

Risotto de calabaza, salvia y gorgonzola {amor eterno}

Llevo meses y meses queriendo publicar una receta de risotto de calabaza. Soy una incondicional del arroz y el risotto es un plato que literalmente me vuelve loca. Soy feliz cada vez que lo preparo y me conquista sin remedio cada vez que lo como, y no son pocas las veces que lo he hecho, os lo aseguro. Así que en cuanto a mí respecta, creo que podría vivir de risotto todos los días, teniendo en cuenta la gran versatilidad de este plato y todos los ingredientes que podemos usar.

Sin embargo, hasta hace poco el risotto de calabaza era un gran desconocido para mí. El otoño pasado lo preparé por primera vez, aunque se trataba de otra receta. Aquella combinaba calabaza  y lima, dando como resultado un plato de espíritu bastante primaveral. Hace poco encontré la receta que os presento hoy, con salvia y gorgonzola y que sin lugar a dudas  ha pasado a ser una de mis favoritas. Sus tres ingredientes casan a la perfección, aunque yo haría hincapié en el papel que juega el queso azul, aportando carácter y cierto toque picante a este delicioso plato. Ahora que todavía quedan calabazas en el mercado, espero os animéis a probarlo.  Estoy segura de que será todo un éxito.

Más allá de su sabor y de su textura cremosa que en mí despierta pasiones, el risotto es un plato al que le tengo cariño por muchas razones. Es de las primeras recetas que aprendí a preparar cuando empezó a interesarme la cocina “un poco más en serio”, pues por aquel entonces trabajaba en un deli italiano. Se lo he preparado a mis padres en innumerables ocasiones, al igual que a mi marido y a mis hijos. Además, fue justo mientras preparaba un risotto de setas para mí solita, un  frío día de invierno hace ahora más de un año cuando llegué a la conclusión de que tenía que crear un blog de cocina, sí o sí…. pero ésa es otra historia y para otro momento la dejamos.

Cuando viví en Suecia hace años durante mi etapa pre-madrileña, era el plato que solía prepararle a mis amigas cada vez que cenábamos en casa, por petición expresa de ellas ;-) Por cierto, jamás podré olvidar una de esas cenas que tuvimos las tres, M, I y servidora. Al disponerme a preparar el arroz, me di cuenta de que no tenía ni un grano de arroz arborio en casa. Un dato preocupante si tenemos en cuenta que era fin de semana, las tiendas a punto de cerrar (o ya cerradas, ni me acuerdo) y que no tenía ningún buen supermercado cerca de casa. Mi amiga I se prestó a intentarlo yendo a la única tienda que tenía en los alrededores (no encontró el arroz, como era de esperar), mientras que mi amiga M aprovechó la espera para comunicarme que estaba embarazada de su primer hijo (un hermoso niño que hoy en día tiene nueve años). Al final fue una noche de fuertes emociones y en la que me tocó preparar  risotto con un arroz de grano redondo que en Suecia utilizan para hacer arroz con leche. Quedó comestible, pero poco que ver con un risotto de verdad. Cosas que pasan.

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No sé cómo es en vuestro caso, pero a pesar de lo mucho que me gusta cocinar y del tiempo que paso entre fogones, reconozco que a veces  me apetece que otros hagan las cosas por mí. Con dos niños pequeños, no siempre hay tiempo de planificar y ejecutar, sobre todo si se trata de visitas inesperadas y si el cansancio y la falta de tiempo son fenómenos recurrentes en nuestras vidas.

A veces es importante saber definir nuestras prioridades y no perder la perspectiva. Disfrutar de la velada y de nuestros invitados de forma relajada es después de todo lo más importante. Sobre todo si las horas que pasamos en la cocina nos pasan factura, corriendo para tenerlo todo listo a tiempo e impresionar a nuestros invitados con ese sufflé de queso o el sushi que hemos estado haciendo toda la tarde. Queremos quedar bien por encima de todo, aunque todo ese esfuerzo implique terminar en las últimas y salir a recibir  la visita  con ojeras pronunciadas, cara de cansancio y con ganas de que la noche, que aún es joven y que ni siquiera ha empezado, acabe ya de una vez para podernos ir a la cama cuanto antes. ¿Os suena de algo? Pues a mí me ha pasado más de una vez, a pesar de que disfruto muchísimo siendo la anfitriona, con todo lo que eso implica.

En momentos así poder pedir comida a domicilio por internet puede resultar una opción más que tentadora. Encontrar recogidos en una plataforma web como ésta que os presento hoy todos los restaurantes que sirven comida a domicilio y poder hacer nuestro pedido online  desde la comodidad de nuestro hogar me ha parecido un concepto interesante e innovador. Y si además, es gratis y con precios iguales o hasta más bajos que en los restaurantes, pues mejor todavía. ¡Lo que hubiera dado por poder pedir un risotto a domicilio aquella noche que quedé con mis amigas y me vi sin arroz arborio en la despensa!

Por otro lado y como gran amante de la cocina de otros países, lo que más me ha gustado de  este buscador de restaurantes es la diversidad de comida entre la que podemos escoger a la hora de hacer el pedido.  Desde comida japonesa, peruana o griega, muchas son las opciones que tenemos a nuestra disposición. Lo difícil es decidirse por una de ellas…. y no volver a repetir.

Buena semana a todos.

Pilaf de cordero al estilo persa {con el abeto a cuestas}

El domingo pasado pusimos  en casa el árbol de Navidad. Llevaba años sin poder tener un abeto natural para la ocasión, así que desde que empezó el otoño tenía clarísimo que este año iba a tener un árbol como Dios manda: natural, alto y frondoso. El destino se puso de mi lado y justo en la esquina de mi casa, en la plaza del barrio donde vivo, hace un par de semanas se instaló un puesto de flores en el que también se pueden comprar abetos naturales. Así que el sábado por la tarde, cuando volvíamos de nuestro paseo, fuimos a por el árbol. Nos encontramos con un dilema de no tan fácil solución. Había varios tipos de árboles para escoger y hasta un precio que regatear (con lo poco que me gusta regatear)…. Por un momento pensé que me había equivocado de país, pues discutir  precios no es una costumbre muy común por aquí. Aunque viéndolo desde otro ángulo, que una discusión de esta naturaleza se estableciera entre mi marido, cien por cien castellano, y el vendedor, cien por cien extranjero, puede que tampoco resultara demasiado disparatado…. Después de ver varios ejemplares, llegamos a un acuerdo, por lo que nos dirigimos a casa con un inmenso abeto a cuestas (un abeto del tipo “real”, el mejor abeto que existe, según el vendedor) y  la ilusión de verlo instalado ya pronto en el salón de nuestra casa.

Adoro los árboles de Navidad. Me cuesta imaginarme una Navidad sin árbol, aunque en otros tiempos no siempre pudimos ponerlo en casa. Durante los años que vivimos en Cuba y en la medida de lo posible, mi madre intentó preservar esta costumbre, también muy arraigada en Rusia, su patria. Recuerdo mi primer árbol navideño: era un ejemplar de plástico de los años 50, hecho en los Estados Unidos y que mi madre le había comprado a una señora mayor nada más aterrizar en la isla caribeña allá por el año 72. Con el árbol venían también varias cajas de unos increíbles adornos navideños de la misma época, hechos de cristal, y de una tremenda belleza. Poner el árbol era una verdadera fiesta y aquellos son unos de los recuerdos más bonitos que guardo de mi infancia. 

Aunque no sepa de dónde era el vendedor del puesto de árboles – por su físico y acento estoy prácticamente segura de que era del Medio Oriente – a él va dedicado con cariño y agradecimiento este delicioso pilaf de cordero al estilo persa que os presento hoy. El árbol que nos vendió ilumina nuestro salón y yo me siento como una niña con zapatos nuevos cada vez que lo veo. Además, estoy segura de que este arroz le gustaría mucho ;-)

Esta receta es una manera un tanto diferente, pero muy sabrosa de preparar arroz. Con lo mucho que me gusta el arroz, hasta ahora sólo tenía publicada una receta con este ingrediente…. no lo entiendo y no tengo perdón, sobre todo cuando consumo arroz varias veces por semana. 

Lo mejor de este arroz es su increíble mezcla de sabores. El comino, la canela, la miel, el azafrán, la naranja y el limón combinan entre sí de forma milagrosa para formar un plato exótico, contundente y a la vez delicado. La receta original lleva picadillo de cordero, pero éste se puede sustituir perfectamente por pollo, pato, cerdo o ternera… Supongo incluso que en su versión vegetariana este plato de arroz tampoco defraudaría.

Espero os guste mi propuesta de hoy y que no dudéis en prepararla de la forma que mejor os parezca. Aunque no es una receta navideña propiamente dicha, creo que esa mezcla de sabores y especias que caracteriza este pilaf está muy en armonía con los platos que preparamos en esta época. Buen provecho!

Feliz semana a todos! Hasta la próxima :)

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