Bizcocho de naranja, coco y sémola {El mar, ay, el mar….}

Mi última entrada estuvo en parte dedicada a los atardeceres de Gotland. En la de hoy, quería compartir con vosotros un poco de su mar y su pintoresca costa. Casitas de pescadores que parecen haber sido abandonadas a su suerte, formaciones rocosas con formas inusuales y caprichosas, pinares que invaden los escarpados acantilados, playas con rastros de nieve que aún no ha tenido tiempo de derretirse tras un largo invierno…Gran parte de la historia de este isla está ligada al mar, y esto es algo que se nota en cada rincón.

DSC_2297

Salvando las diferencias, nací en una isla, aunque la mía, al estar en el Caribe, de vikinga tiene más bien poco. Sin embargo, esa relación tan estrecha con el mar y su presencia casi omnipresente en la vida de sus habitantes, tan propia de la naturaleza insular, me resulta fácil de reconocer y a la vez muy familiar. Ay, el mar…. ¡qué bien me sienta y cuánto me gusta!

Hoy traigo otro bizcocho del libro de Ottolenghi, Jerusalem. A este paso, iré haciendo todas sus recetas y no tendréis necesidad de comprar el libro, ja ja…. A pesar del aspecto más bien corriente de este bizcocho os aseguro de que es una verdadera delicia y extraordinariamente aromático. Por lo tanto, no os dejéis engañar por las apariencias. La mezcla de naranja, coco y sémola de trigo es espectacular, y si luego le añadimos un poco de sirope perfumado con agua de azahar, el resultado es maravilloso.

Mi bizcocho salió más bien pequeño, pues sólo hice la mitad de las cantidades originales. Una pena pues se acabó enseguida y me quedé con ganas de más…La próxima vez lo haré siguiendo al pie de la letra la receta original y os recomiendo hacer lo mismo.

Tal y como explico en la receta, no llegué a usar todo el sirope. Sinceramente, me pareció demasiada cantidad. Con un poco más de la mitad obtuve una textura ideal y un bizcocho nada empalagoso para mi gusto. Eso sí, acompañarlo de yogur griego es todo un acierto, le sienta como anillo al dedo :)

Bueno, espero os haya gustado la receta de hoy, ya me contaréis qué os ha parecido.

{Descargar & Imprimir Receta}

{In English, please!}

Today I’d like to share with you another recipe from Ottolenghi’s fabulous book, Jerusalem. I’ve already published several recipes, so at this pace, I’m afraid I’ll be publishing the whole book ;-) Seriously,  this book is amazing, I like almost every single recipe and I hope to share some of them with you.

This orange, coconut and semolina cake is simply wonderful. Despite the syrup, it’s light and no too sweet, it’s moist, aromatic and it tastes great. The hint of orange blossom water is nice and it feels kind of exotic, so please don’t skip it (unless you don’t like it).

Hope you enjoyed today’s recipe, feel free to leave some feedback.

{Download & Print the Recipe}

Os dejo con unas últimas fotos de Gotland y mis mejores deseos para esta semana que ababa de comenzar. Por varias razones, está siendo un comienzo de mes complicado para mi familia, espero que no se complique más todavía. Al menos parece que la primavera ya está aquí, ¡qué ganas de ver los árboles en flor! Para mí, uno de los momentos más mágicos del año.

Cada cosa tiene su belleza, pero no todos pueden verla.

(Confucio)

To finish off I’ll leave you with a few pictures from Gotland and my best wishes for this week. For several reasons, this month is being quite tough for me and my family, hope it won’t get worse! At least, it seems that spring has come, can’t wait for the blossom season to start!  For me,  one of the most magical moments of the year.

Everything has beauty, but not everyone sees it.

(Confucious)

Ensalada de quinoa, boniato y pecanas caramelizadas & brownies a los tres chocolates {La primavera en casa}

Buenos días, chic@s:

¿Qué tal? ¿Cómo estáis?

Yo bien, corriendo todo el día y con la sensación de no llegar a nada…. o a mucho menos de lo que me gustaría. Seguimos con mucho frío y según los pronósticos, seguiremos así hasta finales de mes. En fin, que sólo me queda llenarme de mucha paciencia.

Como la primavera no acaba de desembarcar en Estocolmo, he decidido traerla a casa y disfrutar de los primeros brotes a mis anchas. Adoro las ramas en flor, me causan una sensación de alegría y bienestar difícil de describir.

Para celebrar la llegada del viernes os traigo hoy dos ricas recetas. La primera, una ensalada exquisita, ligera e ideal para mantener la línea. La quinoa es de lo más nutritiva por su alta cantidad de proteínas y por otro lado, la baja cantidad de hidratos de carbono que tiene. Sola no es que tenga un sabor espectacular, pero como guarnición o mezclada en ensaladas es un ingrediente más que agradecido. Yo la consumo muchísimo y os recomiendo hacer lo mismo, vuestra línea os lo agradecerá :-)

La receta de esta ensalada la encontré en un maravilloso blog que descubrí hace poco. Me encanta el trabajo de su creadora, la fotógrafa y estilista Chantelle Grady, que suele colaborar con publicaciones que me gustan muchísimo, como son Kinfolk Magazine, The Simple Things Magazine, Real Living Magazine, entre otras. Os invito a visitar su blog, si es que no lo conocéis.

{Guardar & Imprimir Receta}

El resultado, una ensalada sencilla pero deliciosa. El arándano y las pecanas caramelizadas le dan un punto original muy interesante. Además del perejil, yo le añadí un poco de ensalada mixta para hacerla más fresca todavía y darle una textura más crujiente. Un día de estos repito sin falta :-)

Y bueno, para compensar este primer plato tan sano y ligero, os traigo un pequeño capricho para el postre o la merienda. Un clásico de toda la vida que levanta pasiones entre los amantes del chocolate. Brownie a los tres chocolates, un postre sencillo como pocos y rápido de preparar. Me gustan los brownies con algún detalle especial, como pueden ser los frutos secos, frambuesa, queso fresco o distintos tipos de chocolate, como en este caso. Me queda pendiente probar el brownie con dulce de leche o crema de cacahuete. ¿Los habéis probado?

{Guardar & Imprimir Receta}

Preparar brownies no tiene misterio. Lo más importante es el tiempo de horneado, ya que hay que evitar que éste se haga demasiado. Un brownie seco y muy hecho es de las cosas menos afortunadas que hay, pues además, no tiene mucho remedio ;-)

Espero tengáis un estupendo fin de semana. Para aquellos afortunados que estén ya de vacaciones, pasadlo bien y disfrutad mucho. Nosotros aún tenemos que esperar hasta el viernes para hacer nuestra escapada de Semana Santa, que este año será a Gotland. A ver qué encontramos por allá ;-)

Nos vemos antes para compartir con vosotros alguna receta para esos días. Hasta pronto :-)

Bizcochitos invertidos con naranja para Petit On {Bienvenida seas, primavera}

¡Hola!

¿Qué tal, cómo va todo?

Pues por aquí, nevando…y mucho. Llevamos dos días con nieve y de esa primavera, que supuestamente comienza hoy, no hay ni rastro. Tanto que el otro día leí que muchas de las aves migratorias que ya habían vuelto del sur de Europa tras unos días de engañosa primavera, se asustaron con tanto frío y se volvieron a ir. Al sur, a tierras más cálidas y a la espera de que el frío nos abandone ya y ceda el paso a la estación más florida y exuberante del año. ¡Ay, qué ganas!

Hoy quería compartir con vosotros la receta que he publicado hoy para Petit On. El tema de este mes son las naranjas, así que os traigo unos deliciosos mini bizcochos invertidos que me parecieron de lo más ricos y originales. Espero que os gusten y os animéis a prepararlos. Son muy sencillos y podéis pinchar aquí para ver la receta.

Me despido por hoy pero vuelvo pronto con una nueva receta :-) Nos vemos!!!!!

Banana bread con chocolate y jengibre confitado {Food is never just food}

El post de hoy es para mí un poquito especial. No porque  la receta sea espectacular, sino porque va dedicado a uno de los libros de cocina que más me han gustado de todos los que tengo, y no son pocos.  A Homemade life, de Molly Wizenberg (la autora de Orangette) no es ninguna novedad editorial, pues salió a la luz hace ya unos años. Es un libro sencillo que no presume de fotos impresionantes ni estilismos culinarios, ya que sólo recoge unas pocas, aunque entrañables ilustraciones. Sin embargo, a mí me parece un libro delicioso de principio a fin, que me llegó al alma nada más empezar a leerlo y que todavía hoy suelo releer de vez en cuando.  

Recuerdo que tuve que recoger el paquete de Amazon con éste y otros libros a una oficina de correo, situada en un polígono industrial al que nunca había ido. Me encontraba en la parada del autobús cuando abrí el paquete, saqué A Homemade Life y me puse a leer la introducción. Desde las primeras líneas me sentí tan impactada e identificada con la autora, que no pude reprimir la emoción y las lágrimas que a menudo la acompañan, y más en mi caso, que soy de lágrima fácil. Así las cosas, me vi llorando como una tonta, en la solitaria parada de un polígono industrial al sur de Estocolmo, aguantando la lluvia y el frío de finales de otoño, pero con una sensación de felicidad tremenda y un profundo agradecimiento por haberme topado con esta deliciosa obra.

Éste es un libro sincero, intimista y escrito con el corazón. Es por eso que me gusta tanto, pues no todos los autores logran transmitir su propia esencia y hacerlo con tal sencillez y honestidad, creando un vínculo con sus lectores difícil de romper. Yo le tengo cariño a Molly y no la conozco, pero ella se ha encargado de contarme a grandes rasgos la historia de su vida a través de las recetas que la han marcado y que más la representan. Leyendo sus historias me resulta difícil no cogerle cariño.

A pesar de todo, nunca había preparado ninguna de sus recetas. Tengo marcadas varias, pero el banana bread con chocolate y jengibre confitado que os traigo hoy fue el elegido para estrenarme. Con ese toque tan exótico de jengibre resulta un banana bread sugerente y novedoso. Si no podéis encontrar jengibre confitado, podéis obviar este ingrediente o sustituirlo por frutos secos, por ejemplo, por nueces. Eso sí,  con un  resultado bien distinto. 

Me alegro mucho de haber probado esta variante con jengibre, aunque mi versión favorita sigue siendo  la de plátano, chocolate y nueces, ¿qué le vamos a hacer?

¿Cuál es la vuestra, si es que tenéis alguna?

{Guardar & Imprimir Receta}

A pesar del toque de jengibre, H&M disfrutaron bastante de este banana bread. Pensé que no les iba a gustar para nada. Eso sí, había que ver la cara de Hugo cada vez que tropezaba con un trocito de jengibre…. Pero bueno, así se van acostumbrando a su sabor desde temprana edad :-)))

Para despedirme os dejo con un pequeño fragmento de ese prólogo que me hizo llorar:

When I walk into my kitchen today, I’m not alone. Whether we know it or not, none of us is. We bring fathers and mothers and kitchen tables, and every meal we have ever eaten. Food is never just food. It’s also a way of getting something else: who we are, who we have been, and who we want to be. 

Traducido al español:

Cuando hoy día entro en mi cocina, no estoy sola. Lo sepamos o no, ninguno de nosotros lo está. Nos acompañan los padres, las madres, las mesas de cocina y cada uno de los platos que hemos comido alguna vez. La comida nunca es sólo comida. Es también una forma de comprender otras cosas: quiénes somos, quiénes hemos sido y quiénes queremos ser.

No podría estar más de acuerdo.

Siento mucho si esta entrada os ha parecido cansina y sensiblera. Obviando mi naturaleza sentimental, no podía dejar de comentar  sin más este libro y todo lo que me inspira. Os lo recomiendo de todo corazón.

Desde el norte de Europa, rodeada de frío y muuucha nieve, os deseo a todos una feliz semana. ¡Nos vemos!

 

Bizcochitos de manzana, canela y sirope de arce {No te dejes guiar por las apariencias}

 “Tenían una pinta un poco “repipi” y pensé que no me iban a gustar demasiado”, me confesó David, mi marido, después de haber probado uno de estos bizcochitos de manzana y darse cuenta de que estaba equivocado. No sé por qué a él le vino a la cabeza el calificativo de “repipi”, a mí me parecen muy monos, y punto. Ah, y también muy ricos, además de suaves y esponjosos. 

Sólo hice seis bizcochitos, así que en unas horas volaron, como era de esperar. Como yo estoy en casa más tiempo que él, me tocó a mí comerme el último trozo, teniendo en cuenta que ese mismo día mi media naranja había tomado uno entero para desayunar. Por la noche, después de cenar, buscó esperanzado la fuente con los dulces y al no encontrar nada, me miró con cara de pena y me preguntó se mi había comido lo que quedaba. No pude hacer otra cosa que asentir y recordarle que sólo había hecho unos pocos. Y como soy un poco mala y hasta medio rencorosa, no pude evitar soltar una tímida pero triunfal sonrisa. Lo sé, pobre chico, pero mira que decir que estos mini bizcochos tienen pinta de repipi….no sé si lo podré olvidar algún día ;-)

Bueno, para resumir os cuento que ésta es una receta más del libro Seasons de Donna Hay, del que ya he hablado en varias ocasiones. La sección de postres otoñales no tiene desperdicio, es una maravilla de principio a fin. Cuando compré este molde sabía que estos bizcochitos serían los indicados para estrenarlo. Están riquísimos y serán todo un éxito si os gusta la mezcla de manzana y canela (¿a quién no?). Me ha encantado el sabor que aporta el sirope de arce. Hasta hace poco, apenas lo utilizaba, pero últimamente se ha convertido en un ingrediente importante en mi cocina :)

Guardar & Imprimir Receta

Hoy, como ayer, hace un día horrible: frío, oscuro e inhóspito a más no poder. Ahora está cayendo una especie de aguanieve, que al llegar la noche con toda seguridad se convertirá  en nieve. Mañana tendremos un despertar blanco impoluto (en ese momento no sabré si reír o llorar).

El invierno ya está aquí y es hora de ir despidiéndonos del otoño. Todo se acaba y ahora tocan tiempos algo más gélidos, pero puede que también más divertidos por eso de la nieve, los paseos por el lago congelado, las pequeñas locuras con en trineo y la ilusión de las fiestas navideñas. Como dicen los suecos, no existe el mal tiempo, sino el mal abrigo. Estoy casi-casi de acuerdo. Además, siempre nos queda la opción del bizcocho y el chocolate caliente para mimar cuerpo y alma en tardes tan tristes como ésta. Feliz semana a todos :)

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 701 seguidores

%d bloggers like this: