RUGELACH con dos tipos de relleno {bendito descubrimiento}

Buenos días, chic@s.

¿Qué tal? Llevo días perdida aunque con ganas de publicar, pero entre una cosa y otra no he dado abasto. Además, esta semana he estado sola con H&M pues el señor de la casa está fuera por  temas de trabajo. Vuelve a casa hoy por la tarde y lo pensamos recibir con los brazos bien abiertos :-) Sin embargo, tengo que reconocer que los peques se han portado sorprendentemente bien. Me he quedado gratamente impresionada, pues generalmente se portan bastante peor cuando estamos los dos. No sé si es que se están haciendo grandes o es que sencillamente decidieron apiadarse de su pobre mami y no darme demasiada guerra.

Cuando me quedo sola, no paro de pensar en todas esas madres y padres solteros que solos y con poca o ninguna ayuda, sacan adelante sus hijos, su casa, su trabajo, su vida. No es una situación fácil y no puedo dejar de sentir una profunda admiración por todos ellos. ¡Chapó!

Para compensar a H&M por el buen comportamiento que han tenido durante la semana decidí preparar rugelach, una especie de pastas rellenas de frutos secos y más cosas, típicas de la repostería judía de Europa Oriental. Nunca los había comido y al verlos en el fabuloso libro de Deb Perelman, la creadora del blog The Smitten Kitchen, uno de mis blogs de cabecera, supe que había dado con el premio ideal.

El resultado, qué os puedo decir…..¡increíble, sencillamente espectacular! No sé cómo he podido vivir toda una vida sin haber comido un bendito rugelach, son totalmente adictivos y podría comerme una buena docena en cuestión de minutos, os lo aseguro. Se han convertido en una de mis galletas preferidas y os pido, os ruego que los preparéis en casa para que vosotros también podáis disfrutar de esta delicia. Me lo váis a agradecer :-)

Lo bueno de estas pastas es que admiten diferentes tipo de relleno.  Básicamente, las podemos hacer de lo que queramos, con mermelada de naranja, melocotón o miel y frutos secos, con mermelada de frambuesa y chocolate, con crema de cacahuete y chocolate, con mantequilla, canela y frutos secos…. en fin, la decisión es vuestra. Con esta masa salen 3 discos, ¿así que por qué no hacer cada disco con un relleno distinto?

En su libro Deb nos propone el relleno de frambuesa, nueces pecanas y chocolate. Me gustó mucho, aunque he de decir que el de naranja me pareció mucho más rico. Tiene un punto de acidez que los  convierte en irresistibles. Aquí y aquí podéis encontrar más opciones para rellenos y algunos consejos a la hora de preparar rugelach.

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Mención aparte merece el libro The Smitten Kitchen. Es estupendo, una de las mejores adquisiciones que he hecho últimamente. Es muy fiel al espíritu del blog y viene repleto de sabrosas y sugerentes propuestas. Una compra más que recomendable que me ha hecho muy feliz :-)

No sabéis el frío que está haciendo por aquí. Llevamos varios días amaneciendo con -15 grados. ¡-15…… a estas alturas del mes de marzo, con la primavera supuestamente a la vuelta de la esquina! Aunque durante el día las temperaturas suben un poco nos mantenemos por debajo de cero. Yo ya estoy cansada de tanto frío, de tanto abrigo y del hielo que se forma con estas heladas y que dificulta tanto los recorridos obligados por el barrio. Necesito un poco de calor para reconfortar mi cuerpo, agotado tras tantos meses de invierno, y mi mente, ansiosa de cambios. Y cómo no, también para aligerar  mi vestimenta. ¡No puedo más!

Bueno, ya me he desahogado y me siento más conforme y tranquila :-) Es viernes y toca disfrutar del fin de semana. Que tengáis un finde estupendo; yo espero aprovechar el mío lo mejor que pueda :-)

PD: Se me olvidaba decir que H&M también quedaron encantados con su premio en forma de rugelach. Les ha gustado mucho, menos mal que aún me quedan unos cuantos en la lata…. aunque no sé si por mucho tiempo ;-)

Estrellas de Navidad {¡Felices Fiestas!}

¡Buenos días a todos!

Por fin viernes y en unos días, Navidad. A pesar de que ésta ha estado muy presente en tiendas y comercios desde principios de octubre (¡terrible!), hace mucha ilusión cuando finalmente la tenemos ya cerquita. Me gusta, aunque también me agobia un poco, el ajetreo pre-navideño en las calles, cuando sólo veo colas interminables y gente con bolsas y con mucha prisa en ir de un sitio a otro. Pero no sé, quiero pensar que todas esas prisas son por algún motivo, por estar con nuestros seres queridos y compartir con ellos nuestro afecto y buenos deseos….Un regalo puede significar tantas cosas. Quiero pensar que no sólo es un acto de mero consumismo, sino mucho más.

En nuestras familia hemos decidido reducir este año el número de regalos. Antes todos nos reglábamos entre todos uno (o más) regalos, lo cual terminaba en demasiados paquetes y un gasto algo excesivo (aunque tampoco somos de regalar cosas  muy caras). Esta vez organizamos un amigo invisible y así nos toca comprar sólo un regalo, al menos entre los adultos. Los niños quedan fuera de esta reducción y tendrán la suerte de abrir más de un paquetito :)

¿Cómo hacéis vosotros? ¿Os volvéis locos por estas fechas o por el contrario, no regaláis ni un bolígrafo? 

Bueno, y para recibir las fiestas y despedir el 2012 traigo hoy unas galletas navideñas, típicas de Finlandia. No sé por qué, pero esta semana me ha dado por preparar cosas de este país vecino. Primero, el pan pulla, luego los korvapuusti y ahora estas deliciosas galletas navideñas en forma de estrella y rellenas de mermelada. De más está decir que las podemos hacer con la mermelada que  más nos guste, la de ciruela o melocotón son simplemente las opciones más típicas.

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Pasé un poco de trabajo con la masa, pero cubrirla con papel de hornear a la hora de estirarla con el rodillo facilitó mucho las cosas. El esfuerzo bien valió la pena, son unas pastas bonitas y estoy segura de que la taza de café o té sabe mejor con estas pastitas. 

Bueno, creo que éste es el último post del año. No creo que tenga tiempo de publicar nada más durante estas fechas. En unos días nos vamos a Madrid y allí tendremos, como siempre, una existencia de locos, visitando familiares y amigos. 

Quería desearles a todos los lectores de Delicious Stories unas entrañables Navidades y un Feliz 2013. Que estos días vengan cargados de buenas vibraciones y de momentos gratos y especiales. Que sean días de paz, aderezados con amor y buenas intenciones. Que disfrutéis sin agobios de vuestros seres queridos, que saboreéis cada instante, sin prisas y de todo corazón. Sed felices.

Nos vemos en enero. ¡Hasta pronto!

Galletas de puré de castaña, chocolate y almendra para Petit On

¡Hola!

Hoy publico mi primera entrada para Petit On. Se trata de unas ricas galletas de puré de castañas, chocolate y almendra. 

Aquí podéis encontrar la receta y leer el post. Espero os guste. A H&M les encantaron :)

¡Nos vemos!

Ensalada templada de cebada integral con calabaza e hinojo {y pastas de almendra y limón para el café}

¡Muy buenas!

Para hoy tenía pensado publicar un postre bien rico, pero al hacer un repaso de las entradas más recientes, vi que en las últimas  semanas había publicado demasiados dulces. Y para compensar, os traigo en cambio una ensalada templada nutritiva y muy rica, para chuparse los dedos. Es un plato invernal, con ingredientes típicos de temporada, como la calabaza, y que podemos preparar con cebada, espelta o cualquier otro cereal que nos guste.

La receta original llevaba espelta, pero como no tenía en casa, utilicé cebada integral, ideal para echar en guisos y ensaladas. A pesar de que no haya publicado muchos platos con cereales, a mí me gustan mucho e intento tener siempre en la despensa arroz de todo tipo, quinoa, cebada, couscous, bulgur  (preferiblemente integral) y alforfón, muy usado en la cocina rusa y que mi madre siempre ha cocinado en casa desde que tengo uso de razón.

Esta ensalada puede tomarse tanto templada como fría, aunque personalmente, considero que gana mucho más templada. Es suave tanto en su sabor como en su textura, y me encanta el toque que le da el hinojo, ingrediente que no suelo utilizar muy a menudo. Nunca sé qué hacer con él, aunque últimamente he visto unas cuantas recetas maravillosas que me he prometido preparar.

Espero os animéis con esta ensalada, es realmente deliciosa y apta para casi todas las dietas ;-)

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Y bueno, para terminar os traigo unas pastitas que vi hace días en el blog de Liliana, Albahaca y Canela. Como soy amante de las almendras, sobre todo en repostería, decidí hornear estos deliciosos corazones integrales en cuanto tuviera la oportunidad. ¿Y qué mejor momento que hornear galletas para un peque enfermo en casa? Es una actividad que gusta y anima a los niños, sobre todo si les gustan las galletas, como es el caso de mis hijos. Tuve a Hugo enfermo un par de días con un leve resfriado. Al segundo día, cuando ya estaba mejor, tuvimos nuestro momento particular, cálido y entrañable, haciendo galletas en la cocina y escuchando buena música. He de decir que están riquísimas, en casa fueron todo un éxito. ¡Muchas gracias por compartir la receta, Liliana! ¡Eres un sol!

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Y por último, y si os interesa, la nieve que cayó el otro día se derritió todita; apenas queda rastro. La primavera ha vuelto a hacer amago de presencia, mientras se divierte a sus anchas jugando un poquito con nosotros. Hemos tenido un par de días maravillosos, y yo ya estoy empezando a hacerme ilusiones….. Después de todo, ya estamos en Marzo, ¿verdad?

¡Buen jueves a todos y feliz fin de semana!

Galletas de almendra {Buenos y mejores propósitos}

¡¡¡Muy buenas y Feliz Año a todos!!! 

Un nuevo año, un nuevo comienzo y una nueva oportunidad para hacer planes, soñar un poquito más de la cuenta y redactar listas con nuestros buenos propósitos para el año que recién comienza. Es época de energías renovadas, a pesar del bajón post festivo, de ilusiones y algún que otro miedo ante la incertidumbre del mañana, pero sobre todo es época de esperanza. Un acto tan simbólico como es despedir el año que termina y celebrar la llegada del nuevo (y digo simbólico, porque ¿qué importancia tiene un año más en la historia del universo, que tiene unos cuantos añitos y que además es infinito , o al menos se supone?) une a la mayor parte de todos los habitantes de nuestro planeta. Somos muchos los que esperamos el año nuevo y lo recibimos con las manos abiertas y el corazón repleto de esperanza, aunque salgamos de fiesta o nos quedemos en casa como cualquier otro día. Da igual cómo decidamos vivir el acontecimiento, creo que es una noche un poco mágica, ¿no os parece? 

Ayer me senté a escribir mi lista de buenos propósitos para el 2012. Me salió una lista bastante larga, de una página entera, así que no me podréis negar que pongo un poquito de empeño en ser mejor persona, ja ja ;-) Desafortunadamente, no puedo compartirla aquí, pero seguramente tenemos en común muchos planes y aspiraciones, pues al final del día a todos nos preocupan más o menos las mismas cosas. Lo que sí hice este año fue no sólo escribir el propósito sino también la manera de alcanzarlo y los pasos más inmediatos a dar. Al menos así le doy un poco de estructura a mis planes y me voy trazando pequeñas metas. Este año quiero hacer tantas cosas, que no sé bien por dónde empezar, pero al menos espero que el 2012 sea un año intenso,  productivo y de grandes cambios. 

Y vosotros, ¿acostumbráis a hacer una lista de buenos propósitos? ¿ Os ponéis metas o simplemente os dejáis llevar?

Para empezar el año traigo una de mis recetas favoritas. Estas galletas de almendra, las encontré en Simply Recipes, un blog realmente estupendo, en el que puedo pasarme horas buscando recetas interesantes. Las hay muchas, y para todos los gustos. Como me encantan las galletas, y en especial las de almendra, he hecho estas pastitas muchísimas veces. Me gustan porque saben a gloria y porque son muy fáciles y rápidas de hacer. Esta última vez me hacía especial ilusión hacerlas con mis peques, así que pasamos una tarde muy divertida horneando galletas, una actividad que suele entusiasmar bastante a casi todos los niños. 

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Casi todas las galletas fueron hechas por Hugo y Maia, que aún no han cumplido los tres años, así que espero les perdonéis la forma un tanto imperfecta de algunas de ellas. En cualquier caso, no creo que sea lo más importante, sobre todo si recuerdo sus caritas de felicidad al trabajar con los moldes y el interés que pusieron en cada paso…o cuando Hugo, ante mi insistencia al ayudarle a la hora de darle forma a las galletas, una y otra vez me detenía con la mano y me decía, muy serio él: “No, mama, yo solito, yo solito”… ¿Por qué no pondrán ese mismo empeño e interés en todo? Nuestra vida de padres sería mucho más fácil, ¿verdad? Pero quién dijo que criar y educar a los hijos es una tarea sencilla….

Os dejo con las galletas de mis pequeñajos, espero os gusten ;-)

PD: Ay, que se me pasó ayer por la noche, cuando escribí esta entrada: para todos los que se sientan un poco niños hoy y estén esperando la llegada de los Reyes Magos con algo de impaciencia, les deseo que Sus Majestades les traigan muchos regalitos!!!!!

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