Salade Niçoise {Fin del Capítulo Sueco}

Queridos amigos,

No sé cómo comenzar esta entrada…. Temo haber perdido soltura y facilidad de palabra tras estos casi dos meses de silencio. No sé bien qué decir ni por dónde tirar,  ya que estas últimas semanas han tenido un ritmo bastante vertiginoso.

Suecia ya forma parte del pasado y el día que dejamos para siempre nuestro piso, vacío y un poco huérfano, pusimos un punto y final al capítulo sueco de nuestras vidas. No sin pena, para qué negarlo, aunque también con mucha ilusión por el futuro que nos espera por estas tierras.

Madrid nos ha recibido con los brazos abiertos y el cariño de siempre. Adoro esta ciudad y aquí me siento como en casa. Al volver, he tenido una sensación rara de la cual aún no he podido desprenderme: por un lado, hemos vuelto a nuestra vida de antes, aunque  por otro, ya nada es como hace tres años. No es que sea mejor o peor, es más bien distinto. Yo también he cambiado, así que no es de extrañar que ahora vea muchas cosas con otros ojos.

Toda la familia está en período de adaptación. Yo me he reincorporado a mi antiguo trabajo; los niños comenzaron a ir al colegio. Además, el ritmo de vida que llevamos aquí no puede ser más distinto al que teníamos en Suecia. Son muchos cambios para todos, así que por ahora, sólo espero salir a flote y dejarme llevar. Ya veremos adonde me lleva esta nueva corriente ;-)

De momento quería celebrar la vuelta con una sabrosa salade niçoise. En Madrid todavía tenemos bastante calor, así que las ensaladas están a la orden del día.

Llevo haciendo esta ensalada desde hace años y no hay verano que no la prepare. Espero os guste y que os animéis a prepararla. Sabrosa, sencilla y nutritiva. ¿Qué más se puede pedir?

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Estoy feliz de estar de vuelta. De vuelta en Madrid, en mi barrio, en mi blog…. Os he echado muchísimo de menos, a pesar de lo liada que he estado últimamente. Muchas gracias por vuestros emails. Aún no he podido responder, pero prometo hacerlo en breve y de forma personalizada. Dadme un poquito de tiempo y tened paciencia, por favor, que aún estoy intentando ubicarme y encontrar mi lugar.

¡Hasta pronto y feliz semana!

Tarta de setas, patata y queso azul {Otoño, tiempo de setas}

Hoy toca una vez más la Receta del 15, que este mes está dedicada a las setas. ¡Cómo me gustan! Para mí es una verdadera delicia poder disfrutar de setas salteadas en mantequilla y aderezadas con perejil, sal y pimienta. Con una buen pan rústico no precisan de nada más para convertirse en una cena ligera y sabrosa. No son baratas, sobre todo si se trata de cantarelas (o rebozuelos), pero de vez en cuando vale la pena darse el gustazo para preparar algo más especial. A ver si algún día aprendo a reconocer las setas comestibles para salir al bosque cada otoño y recoger unas pocas. ¡Con la de bosque que tengo por aquí! Imagino que debe ser un pasatiempo de lo más reconfortante. ¿Habéis recogido setas alguna vez? ¿Qué os ha parecido?

Os recomiendo especialmente la tarta de hoy. Sólo la he preparado una vez, pero me gustó tanto que cualquier día de estos repito. Lleva setas (en mi caso utilicé una variante de cantarelas y champiñones castaños) y queso azul, pero también patatas, un ingrediente que la vuelve más contundente y que a mi modo de ver, equilibra muy bien los sabores. El resultado, una tarta delicada pero con carácter y para nada pesada. Una propuesta que no os podéis perder, siempre que os gusten las setas, claro ;-)

Si el queso azul no es de vuestra preferencia, podéis sustituirlo por queso de cabra. Yo utilicé queso azul danés, tal y como se sugiere en la receta. Por sí solo, no es de los que más me gustan pero que en esta receta ha funcionado de lo mejor.

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Por aquí ya van quedando pocas setas, pues el otoño ya está muy avanzado. Hace unas pocas semanas podíamos encontrar muchísimas setas a lo largo del camino que lleva a la guardería. A H&M les entusiasmaba encontrarlas, con ese aspecto tan raro que a veces suelen tener. Ya no queda ni una y los peques han dejado de buscarlas mientras hacemos el paseíto diario. Sin embargo, tanto entusiasmo a la hora de buscar setas no ha servido para que se animen a probarlas (evidentemente, no las que encontramos en la calle, sino las comestibles). Por ahora, no tienen intención de iniciarse en el mundo de las setas. Espero que algún día las puedan disfrutar en un salteado con cebolla y patatas fritas a la manera rusa, como me las ha preparado mi mamá toda la vida y que es uno de los platos que más me gustan en el mundo mundial (!!!!) Algún día publicaré la receta :)

Mientras tanto voy a cuidarme un poquito, pues sospecho que me está rondando un resfriado, justo a tiempo para estropear el fin de semana…. Ya veremos si caigo o no en sus redes ;-)

¡Hasta pronto!

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