Tortitas de quinoa y boniato

Hoy vuelvo a la carga con el boniato. Lo siento, pero es que el boniato me pierde, venga como venga (bueno, crudo no, la verdad). En cualquier caso, estoy encantada de haber visto esta  estupenda receta en el blog de Aran, Cannelle et Vanille. Estoy segura que casi todos lo conocéis, pues es todo un referente en cuanto a fotografía culinaria y estilismo. 

A pesar de lo mucho que me gusta el boniato, nunca lo había comido de esta manera. Pues os aseguro que no será la última, que estas tortitas me han encantado y que me servirán de inspiración culinaria para experimentar con otro tipo de platos. Adapté ligeramente la receta original, sustituyendo el pan rallado por copos de avena. Es un truco que me enseñó mi madre y ahora siempre utilizo avena al preparar hamburguesas, filetes rusos o albóndigas. La avena es más nutritiva y aporta más jugosidad al resultado final.

Para preparar las tortitas utilicé una mezcla de quinoa de tres colores: blanca, negra y roja (de ahí los puntitos negros que se ven en la foto). Podéis utilizar el tipo de quinos que más os guste, claro está. A mí es un grano que me gusta mucho. En cualquier caso, lo vine a probar hace tan sólo unos meses, y desde entonces jamás falta en mi despensa. La uso muchísimo en ensaladas y como guarnición, acompañando carnes o verduras.

El resultado nos encantó a todos. Incluso superó mis expectativas. Acompañé las tortitas con una sencilla ensalada de rúcola, tomatitos cherry, pepino, pipas de girasol y queso feta. Una comida sencilla, ligera y deliciosa.

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Viendo las fotos, no he podido evitar una sonrisa. ¡Cómo cambiamos a lo largo de la vida! Me explico: lo único nuevo que hay en las fotos es el paño de cocina. El resto de cosas han sido adquiridas en mercadillos y tienda de segunda mano. ¡Quién me lo iba a decir hace unos cuantos años, cuando no quería saber nada de este tipo de tiendas ni de objetos usados! Ahora me he convertido en su fan número uno, y no sabéis durante el último año la de cacharros que he comprado para la cocina y que además uso a diario. Hoy mismo iba por una calle que no frecuento demasiado y en cuanto vi una tienda de segunda mano que no había visitado antes me fue imposible pasar de largo. Al final no compré nada, pero de todas formas pasé una media hora entretenida. Ahora me apasiona curiosear entre trastos viejos y no hay cosa que me entusiasme más que encontrar alguna joyita entre objetos olvidados y medio abandonados. Después de todo, lo antiguo tiene un encanto, una pátina especial de la que carecen los objetos nuevos. Cada taza, cada plato y cada cubierto encierran su historia particular, que aunque nos resulte prácticamente imposible de conocer, a mí me encanta imaginar. Lo mismo ocurre con los muebles, aunque aún no he he hecho ninguna adquisición de este tipo (todo llegará, o eso espero, je je).

¡Y qué decir de los objetos heredados! Con tanta mudanza y cambios de país no conservo nada de mis abuelos, lo cual me causa una enorme tristeza. De mi abuela rusa, Lena, sólo conservo una bombonera de cristal que me regaló cuando yo era adolescente. Es el único objeto que conservo de ella y es una de mis pertenencias más preciadas. De mi abuela cubana, Ana, no conservo absolutamente nada. En fin, no tenía en mente terminar con estas líneas tan melancólicas, pero cuando la mente se pone a funcionar no siempre nos lleva por donde esperamos y/o queremos.

Para compensar de alguna forma estas carencias seguiré explorando tiendas y mercadillos a la caza de pequeños tesoros.  Son objetos que al principio pueden resultarnos extraños y hasta incómodos, pero que con el uso y el cariño se van haciendo nuestros. Me gusta pensar que con el tiempo cada pieza va asimilando nuestra historia y que sea cual sea su destino en un futuro, ésta llevará para siempre las huellas de nuestra familia.

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27 thoughts

  1. Elena, me encantó la receta, es el tipo de cenas que yo suelo comer, siempre, pero con boniato yo no he experimentado mucho, la verdad es que me encanta, pero lo descubrí hace tan poco que todavía no lo incorporo mucho.
    Gracias por esta receta, tan sana y tan de mi estilo :).
    Las tiendas de antiguedades y decoración a mi me han gustado todo la vida, pero con el blog más.
    Un beso.

  2. Muy cerquita de mi casa el primer domingo de cada mes hay feria de antiguedades… te imaginaras… me compro de todo por muy poquito! y me compraria mas porqeu me encantan esas cosas!!!!
    COmo estamos con el quinoa!!! publique algo con este cereal tambien jejej :) es que es taaaaaan ricoooo
    Besitos

  3. La receta esta buenísima y te super entiendo con el tema de las mudanzas…
    A mi también me pasa que luego de tanto movimiento no me a quedado nada de nada…es una lastima….

  4. Elena,

    Yo descubrí hace poco el boniato haciendo una receta de Jamie Oliver y me sorprendió muy pero que muy gratamente así que estas tortitas seguro que me encantan. Además es una oportunidad estupenda para descubrir la quinoa que no la he probado nunca.

    Por cierto, qué razón tienes con los objetos de segunda mano. Creo que pasa como con las personas, las que realmente merecen la pena con el tiempo ganan mucho más y se vuelven más interesantes. Como nosotras (je,je,je)

    Un besito,

    Susana

  5. uf!!! que pasada como me parezco a ti!!
    Yo hace años era muy moderna y me deshice de todo lo antiguo y usado. Ahora me dan mareos de pensarlo. He tenido la suerte de poder recuperar cosas familiares a través de tíos y estoy feliz.
    la vida da muchas vueltas, mis hermanos se parten de risa cuando ven con que ilusión me llevo una banqueta vieja y medio rota, o una maleta escacharrada o un plato desportillado ( los míos estaban mejor y les tire hace años)
    c’est la vie….
    la quinoa la he probado un par de veces y aqui ni la venden, es muy raro encontrarla, lo intentare.
    un beso

  6. En mi vida he probado el boniato Elena. Quizá sea extraño pero mi madre jamás lo usó, ni me suegra, ni lo probé en casa de amigos…
    Voy a comprarlo y ver a qué sabe!

  7. Me encanta el boniato y esta receta de Aran la tenía guardada, pero después de ver tu versión en cuanto encuentre boniatos la preparo, deben quedar riquísimas.
    Yo también me paseo de vez en cuando por tiendas de 2ª mano y anticuarios, tengo la casa llena de objetos que van por su segunda o tercera vida, me encantan.
    Besitos guapa

  8. Pues no he probado el boniato en mi vida, y te aseguro que cuando le vea me lanzo a por el, ya me han entrado ganas. La quinoa de colores por aqui no la encuentro eco, asi que seguirá resistiéndome :) Y de los cacharritos nuevos y las abuelas, siempre me han encantado, pero también te digo que sirvan para algo, no para atesorar, soy incapaz de almacenar cosas en una estantería, tengo que usarlo todo! Espero que ya estéis mejor. Besos

  9. Una fantástica receta, sin duda. Descubrí la quinoa hace bien poco y me encantó, por supuesto seguiré consumiéndola.
    Yo aún no me atrevo a los objetos de segunda mano, me dan cierto reparo, no sé soy un poco miedica, pensar que perteneció a otra persona y se deshizo de él, qué uso le dió, si fué feliz o nó. Quizá sea algo paranoica, jajaja, supersticiosa? Pufff, serán tonterías mias, seguro.

    Besosss

  10. Adoro ese blog!!! casi nunca leo nada, me da pereza traducir, pero me quedo embobadísima con sus fotos!!! Que bien nos hayas traído una receta de ella, así nos facilitas las cosas ;). Besos.

  11. Como me ha encantado esta entrada, es estupenda la receta, eso si yo solo como boniato por el mes de octubre-noviembre para la castañada (tipico en Cataluña), después es dificil ver los boniatos, no se por qué. Y respecto a las cosas antiguas, yo ahora cuando voy a casa de mi madre que tiene cosas de su epoca joven, me las quedo mirando y muchas me las traigo a casa para atesorarlas, porque realmente tienen un encanto especial. No me he animado aún a entrar en tiendas de segunda mano, pero todo a su tiempo…

  12. Pues la receta me la llevo encantada, el boniato y la quinoa los como mucho, pero nunca los he unido, eso no puede ser, se ven riquisimas.
    Los cacharros me vuelven loca y no me importaría comparlos de segunda mano, que pena que por aqui no es frecuente encontrar ese tipo de tiendas. (menos mal no saldría de ellas)
    Un beso grande

  13. Probaré esta receta y así probaré la quinoa, que todavía no he probado, me apetece un montón, y otra cosa que me llevo nueva es lo de sustiuir el pan rallado por copos de avena, me gusta mucho la idea!, te la “copio”
    Pará mí las tiendas de objetos usados son como un vicio, no siempre compro pero me encanta entrar y rebuscar cuando algo te gusta, te da la sensación que has descubierto un tesoro!

  14. A mi también me da penita no tener recuerdos de mis seres queridos, y hago como tu acopio de todo lo que me gusta, a este paso mis “herederos” no sabrán que hacer con tanto cacharrito jajaja
    Creo que mis hijos contigo comerian todo lo que se les plantase delante, consigues que cualquier plato sea superapetecible…me apunto la receta a ver si lo consigo yo solita :D
    Un besazo

  15. Las tengo pte. pq. me encanta la quinoa. Seguro que dentro de poco las haré. Te han quedado divinas. Y a mi me pasa lo mismo, busco entre los trastos viejos un montón cosa que no hacía antes. Bss

  16. Elena, coincido contigo en el amor por las tiendas de secunga mano. En España no son ni fáciles de encontrar ni populares, no está especialmente bien visto (aunque las cosas están cambiando) comprar artículos de segunda mano. No hay costumbre. Sin embargo, en Inglaterra las hay por todos sitios y siempre están ligadas a ONGs, lo que venden lo donan a estas. Cuando vamos a ver a mi familia política me encanta entrar a ver lo que tienen. Siempre salgo con libros y en alguna ocasión he encontrado verdaderas joyas para la casa…o eso me parece a mí.

    Sobre la receta, no he probado nunca la quinoa pero la veo a menudo en los blogs que sigo. Me tendré que animar algún día ¿no? Lo que no se es cuándo será…jajaja.

    Bss

  17. Elena, la novedad para mí es la quinoa, la verdad es que tengo un paquete hace algunas semanas y aún no me he animado. El boniato acompaña mi vida desde que nací y siempre me ha encantado, aunque lo como fundamentalmente asado al horno con patatas.

    Tu propuesta se ve atractiva, seguro que están muy ricos. La tarta de lima (no sé como me la había perdido) la imagino de morirse de rica.

    Me he reído yo también contigo porque esta tarde comentaba por teléfono con otra bloguera la enfermedad que tengo con los vintage.. Hace poco descubrí una casa (enorme) de antiguedades y no salgo de allí, es increíble.. Y por supuesto, cada año en los últimos paso un mes por distintas partes de Francia y he descubierto los mercadillos de antiguedades con el peligro que ello conlleva, es que soy terrible, me fascino con facilidad con todas esas cosas… y ya casi no tengo lugar para guardar…. uffffffffff Si esto es un sarampión, que se vaya pasando… o no… disfruto tanto…

    un besazo

  18. Elena, ¡has puesto la 5ª marcha! menuda ráfaga de recetas más deliciosas :-D Me encantan las galletitas-corazón de almendra y limón, la ensalada templada de hinojo y estas tortitas (nunca he usado quinoa!)

    No soy muy fan de las tiendas de 2ª mano, tipo rastrillo: más que cosas antiguas sólo veo cosas viejas… pero quizá es saber mirar y encontrar ;-) Aquí en Coruña no hay apenas tiendas de ese tipo ni tampoco una cultura de usar y vender, pero sé que en centroeuropa es algo bastante típico (y lógico, por otro lado) Y eso que comentas de las herencias familiares es algo muy bonito: mis dos abuelas están vivas pero no tengo absolutamente nada de ninguna de ellas…. Quizá el hecho de viajar y moverte de un sitio a otro hace que valores más los recuerdos (yo soy bastante despegada, la verdad)

    Las fotos son una preciosidad: ¿algún día harás un post sobre consejos fotográficos? ;-D

    Mil besotes y muy buen provecho!

  19. Elena, como te entiendo, a mi tampoco me gustaban los objetos de segunda mano, ahora los admiro, pero tengo poquitos, como la herencia de mis abuelas, de mi abuela paterna solo tengo la receta de albóndigas que publiqué el otro día, y de mi abuela materna una foto suya de jovencita y muchos recuerdos vividos con ella, yo también seguiré visitando mercadillos :)
    Me he bajado la receta, ahora estoy “explorando” la quinoa, hace poco la compré y como no es un ingrediente que hay usado anteriormente ahora me encanta descubrir recetas como la tuya para probar, seguro que está riquísimo y es tan sano que vale la pena.
    Un beso guapa, siempre es un placer venir a verte.

  20. Se me había escapado esta :( me parece estupenda tu adaptación y la idea que propones de sustituir el pan rallado por copos de avena me la apunto para probarla en cuanto pueda ¡maravillosa tu mami! bueno y tu tambien ¡claro!
    Un besote!

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