Pudines de limón y maracuyá {para la dulce Caty}

Cuando Caty anunció el próximo primer aniversario de su blog, Circus Day, y la celebración de dicho aniversario con un concurso, sabía que tenía que hacer lo posible por participar. Sí o sí, a pesar de ese insistente catarro que se niega a dejarme en paz. Ante todo, porque me gusta Circus Day. Es un blog con personalidad propia, fresco y original. Simplemente encantador, al igual que su creadora, Caty, a quien no tengo el gusto de conocer en persona, pero que se me antoja dulce (aunque con carácter), creativa, inteligente y entrañable. Me gustas mucho, Caty, y en este primer aniversario te deseo lo mejor para ti y para tu estupendo blog :)

Después de esta declaración de amor bloguero y simpatías varias, pasemos a la receta. Caty nos dio unas directrices en cuanto a los ingredientes a utilizar, así que puse en marcha mi proceso de búsqueda en libros y revistas para encontrar el postre adecuado. Cuando encontré esta receta supe que mi búsqueda había llegado a su fin :) Unos pudines individuales de limón y maracuyá (fruta de la pasión) me parecieron dignos para la ocasión. Espero te gusten, Caty!!!!

Voy a seguir con el tema tropical, después de haber publicado la tarta de lima de hace unos días. Este es otro de esos postres que huelen (además, intensamente) a verano y a tierras lejanas. Adoro el olor de la fruta de la pasión. Me transporta automáticamente a mi tierra en cuestión de segundos, es casi mágico. En esos micro momentos no puedo evitar acordarme de sus árboles frutales, los platanales, el olor a salitre, a hierba y a tierra mojada… Bueno, podríamos estar hablando horas del poder de los olores y nuestra relación con algunos de ellos. Reconozco que me apasiona el tema. El olor del maracuyá me recuerda ligeramente al olor de la guayaba, una de las frutas más deliciosas que existen, pero que apenas se consumen en Europa. ¡Qué pena, lo que daría por una buena guayaba ahora mismo!

Con ese punto ácido que le aportan las frutas y de textura ligera pero a la vez cremosa estos pudines resultan ideales para las cenas de verano, aunque yo no tendría reparo alguno en disfrutarlos durante todo el año. ¡Si la fruta de la pasión no fuera tan cara por estos lares!

Resumiendo, si os gustan los sabores cítricos,  no dejéis de preparar este delicioso postre. Os encantará. Ya me contaréis qué os ha parecido.

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Por otro lado, y por expresa petición de Caty, os cuento unas cuantas cositas dulces y saladas acerca de mi persona.

Primero lo dulce:

1. Me encanta bailar y se me dan muy bien los ritmos tropicales.

2. Adoro que me lleven el café a la cama (algo que no ocurre casi nunca)

3. Me gustaría ser profesora de yoga algún día

4. Soy una apasionada de los perfumes y jamás salgo de casa sin echarme unas gotas

5. Me encanta viajar sola

Uff…. y ahora lo salado:

1. Soy muy emotiva y de lágrima fácil (muy a mi pesar!)

2. Según mi marido, también soy un poco “control freak”

3. Me encantaría tener más paciencia

4. Me preocupo demasiado por lo que podría llegar a pasar

5. A veces puedo pecar de sentida y rencorosa

Bueno, ya me conocéis un poquito más, para bien y para mal ;-) Me consuela saber que en este mundo cada uno tenemos toneladas de cosas dulces y saladas para compartir  con todos aquellos que nos vamos encontrando a lo largo de nuestra vida. La meta es encontrar el equilibrio entre lo dulce y lo salado y vivir en armonía. Y en eso estoy, en alcanzar mi equilibrio. No es algo que se alcance fácilmente, no sé si lo logre algún día, pero yo lo seguiré intentado.