Al caer la tarde {de paseo por Söder}

Al caer la tarde un día de sol, esta pequeña ciudad se vuelve mágica. La luz del norte inunda las calles, mientras los rojos, naranjas y ocres de sus edificios juegan  al claroscuro con los últimos rayos del sol y a crear matices de colores inesperados. Quién sabe si el sol volverá a salir mañana….

Los pequeños callejones se vuelven más silenciosos que nunca y no sabría decir si hay alguien que viva y sueñe del otro lado de la ventana.

En la ciudad vieja, la gente disfruta entusiasmada de una tarde al aire libre y al sol e invade bares y terrazas. La vida bulle, los habitantes de Estocolmo se preparan para la noche y en el aire se siente cierto ambiente de fiesta. El sol es sinónimo de despreocupación, de alegría y de cervezas frías junto al agua.

Yo me tengo que volver pues los míos me esperan en casa. No sin un poco de pena y el corazón encogido de nostalgia, emprendo mi camino de vuelta y me despido de estos rincones que tanto me gustan…hasta otra tarde de sol.

En casa me esperan unas magdalenas de moras y chocolate que me hacen sonreír y que me recuerdan que lo de esa tarde ha sido sólo el preludio y que lo bueno se hace esperar. Ya vendrán tiempos mejores, con más sol y algo de calor, aunque parezca mentira. A la vuelta de la esquina están esos largos días de verano, sus noches cortas, los picnics al aire libre y alguna que otra cerveza fría junto al agua mientras observamos el ir y venir de los barcos de una isla a otra. Ya queda poco :)

Que tengáis todos un estupendo fin de semana!!!!

Sed felices :)