Muffins de calabacín y queso gruyère {al otro lado del Báltico}

Hola, ¿qué tal? Espero que bien, a punto de comenzar una nueva semana ;-)

Hace ya varios días desde mi última entrada y tengo que reconocer que me ha costado retomar el blog. Una travesía de fin de semana en barco a Riga y la consiguiente desconexión total que puede implicar un simple cambio de entorno ha sido la causante de que a la vuelta me haya costado un poco volver a tomar las riendas de mi propia realidad. Puede que de momento mi mente prefiera imaginar tesoros ocultos y paraísos cercanos en forma de villa medieval y que se empeñe en seguir soñando con Riga -esa maravillosa ciudad del otro lado del Báltico- y el bullicio de sus calles un soleado día de primavera.

Resulta curioso ver cómo algunas ciudades nos sorprenden gratamente, cuando apenas tenemos una vaga idea del destino y no sabemos muy bien qué esperar durante su visita. Sin embargo, la ciudad se descubre impactante y cautivadora, no sin algo de timidez al principio, pero sin falsa modestia a la vista y con esa seguridad que dan los siglos de intensa historia a sus espaldas. Riga se muestra auténtica y nos seduce con calles adoquinadas, edificios multicolores, tejados abuhardillados y animadas plazas con música en vivo. La capital letona enamora con su magia de ciudad medieval de pasado turbulento, donde alemanes, suecos, rusos y polacos, entre otros, han dejado una huella más que evidente en la cultura y arquitectura.

Riga es una ciudad bien cuidada, limpia y alegre, donde predominan los tonos pastel en infinidad de matices.

Gracias a la enorme cantidad de edificios Art Nouveau (la mayor de toda Europa), el maravilloso casco histórico de Riga ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, aspecto que reconozco desconocía completamente. 

Para H&M éste fue un viaje muy divertido. Tuvieron la oportunidad de navegar en un crucero, de aprenderse el mapa de Riga, de bailar juntos en una de sus terrazas al aire librey de hacer alguna que otra travesura, cómo no ;-)

Y después de tanto dulce, hoy traigo unos muffins salados muy sabrosos y resultones. Esta vez los preparé de calabacín, pero también los he hecho de zanahoria y están igual de ricos (o incluso puede que más). Se preparan en media hora, así que os animo a probarlos y a adaptarlos a vuestro gusto. El límite lo pone la imaginación ;-)

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Por último, quería felicitar a todas las madres de España, ya que allí se celebra hoy el día de la Madre. ¡Felicidades, que ser madre es el trabajo más duro del mundo, y el más reconfortante también!

En algunos países de América Latina (no sé si en todos) lo celebramos el segundo domingo de mayo, así que en una semana tocará felicitar a las mamis nuevamente ;-) ¿Lo veis? Con tantos días desperdigados por aquí y por allí no es fácil estar al día….

Os deseo a todos una feliz semana. Nos vemos dentro de nada :)