Guiso de pescado con leche de coco y lima {Madrugando con Santa Lucía}

Hola, ¿qué tal todo?

Hoy finalmente hemos vuelto a la rutina, después de haber estado encerrados en casa varios días seguidos con los peques y sus catarros. Ya están mucho mejor y hoy se fueron a la guardería, de lo más contentos, por cierto, ya que hoy iban con su grupo al teatro. ¡Qué buen plan!

Mañana se celebra Santa Lucía, uno de los días más señalados del mes de Diciembre en Suecia. A los niños les toca participar en la tradicional procesión matutina  y cantar a coro canciones navideñas. Los padres estamos invitados a disfrutar de la procesión, del mini concierto y de un café y bollos al final, así que tendremos que estar en la guardería a las 7:15 de la mañana si no queremos perdernos el “show”. El otro día estuve planchando los camisones blancos que lucen los niños ese día y me muero de ganas de ver a Hugo y Maia en acción :)

La celebración del año pasado fue un poco desastrosa. Aquel día fui con toda la ilusión del mundo a verlos cantar, pues era la primera vez en su vida  que celebraban esta fiesta. Sin embargo, nada más verme entrar, corrieron a mis brazos llorando y se negaron a participar en el coro. Eran más pequeños, no habían cumplido los tres, y debieron de asustarse con todos los padres allí presentes, la oscuridad en la sala y los nervios de la primera vez. ¡Pobrecitos míos!

Espero que este año la cosa vaya mejor, aunque si salen corriendo a mi encuentro, volveré a recibirlos con los brazos abiertos y les daré todo mi cariño…aunque eso sí, no podré no sentir un poquito de pena.

Quería enseñaros la primera casita de galletas de jengibre que hemos hecho en casa. Bueno, he dicho “hemos”, cuando yo no he movido ni un dedo para armarla, qué cara más dura tengo ;-) Es obra de mi madre, quien ayer vino a vernos con el mini proyecto de montar esta casita comestible para H&M. Fue la primera vez también para ella. Es ciertamente mejorable, no aspiramos a “competir” con otras maravillas de jengibre que veo por ahí, pero ser testigo de la ilusión y el entusiasmo de una abuela y  las caritas ilusionadas de sus nietos mientras la veían trabajar es ya el mejor premio.

Esta mañana, mientras le hacía la foto a nuestra pepparkakshus, que es como se llama en sueco, rompí una de las paredes laterales. Ufff, qué torpe soy para algunas cosas….A ver cómo hago ahora para arreglarlo, sobre todo cuando una de las primera preguntas de mi madre esta mañana, después de preguntarme por los niños fue si la casita aún seguía en pie… Con todo el tiempo que le tomó hacerla y decorarla…. Tuve que confesarle que la había estropeado un poco, así que antes de que vuelva a visitarnos me gustaría reparar mi error.

Bueno, como os podéis imaginar, aquí seguimos con frío y mucha nieve.  Por lo tanto, no se me ocurre mejor plato que un buen guiso calentito, en este caso de pescado y con un toque exótico de coco y lima. Reconfortante a más no poder y muy fácil de preparar. Aunque la receta sugería 500 gramos de pescado blanco y otros 500 de gambas o langostinos, yo mezclé bacalao con salmón y utilicé más pescado y menos gambas. Como casi todas las recetas de este tipo es fácil adaptarla a nuestros gustos y posibilidades. La decisión es vuestra.

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Bueno, es todo por hoy. Ya os contaré qué tal nos fue en la procesión de Santa Lucía. Espero no congelarme de frío, pues hoy pude saber que la celebración tendrá lugar en el patio de la guardería, a esas horas de la mañana y en pleno invierno (!!!) Si es que se me olvida que estamos en tierras vikingas…..