Ensalada de coliflor asada con avellanas y Latkes {Empezando de nuevo}

¡Buenos días, queridos amigos!

Ya estoy de vuelta…¡cuánto tiempo sin asomarme por aquí y qué ganas tenía de volver! Espero que hayáis tenido una feliz entrada de año y que este 2013 que acabamos de estrenar sea un año estupendo para cada uno de vosotros :-)

Un año más y ya estamos otra vez la cuesta de enero, las dietas tras los excesos, los ambiciosos planes para el año nuevo y esos propósitos bien intencionados que a menudo se quedan a medio camino…. Esta vez no me he planteado grandes metas ni he elaborado listas de buenos propósitos. Tras unos meses difíciles en ciertos aspectos, ser feliz por sobre todas las cosas, vivir el presente sin agobiarme por el futuro y afrontar las adversidades sin perder la visión global de las cosas ya me parece tarea suficiente.

Y soñar cada día sin perder la ilusión….. no quisiera dejar de soñar jamás.

Pasamos en Madrid unos días muy agradables. Intensos, como siempre, y ajetreados, aunque en su justa medida. Hubo tiempo para todo, o casi todo, pues siempre te quedas con ganas de más….

Para compensar mi prolongado silencio navideño, hoy traigo dos ricos platos con un marcado sabor a Medio Oriente. Para ser más exactos, con sabor a Jerusalén, un destino importante en mi lista de viajes pendientes y que me encantaría visitar algún día. Jerusalén, una de las ciudades más antiguas del mundo, testigo de innumerables encuentros y desencuentros, de larga y compleja historia y con una mezcla de culturas que la hace aún más fascinante. Si os interesa conocer esta ciudad desde el punto de vista de su gastronomía, os recomiendo la lectura de Jerusalem, de Yotam Ottolenghi y su socio Sami Tamimi. Un fabuloso libro que no me canso de hojear y en el que cada receta tiene su historia, su origen y su razón de ser.  Con esta obra ambos cocineros, que actualmente residen en Londres, le rinden un sincero y cariñoso homenaje a su ciudad natal y a su esencia multicultural. Un libro delicioso e inspirador de principio a fin.

Para empezar, tenemos una sencilla ensalada de coliflor asada y avellanas. Riquísima y muy sana, a mí me sorprendió su extraordinaria mezcla de sabores. Es fresca, con ese punto ácido que aporta la granada, pero a la vez contundente. Me gusta mucho la coliflor e intento prepararla al menos una vez por semana, ya que tiene muchísimas propiedades. Esta ensalada es una propuesta magnífica que no tardaré en repetir.

Y por otro lado, tenemos unas ricas frituras, llamadas latkes, y que a mí me han encantado. Según he podido leer, son una especialidad típica de los judíos Ashkenazis y que se prepara para la fiesta de Hanukkah. Recién fritas y crujientes, acompañadas de crème fraîche os aseguro que son deliciosas. Se pueden preparar de dos formas, saladas y dulces. Yo me decanté por la primera opción, aunque la próxima vez probaré la versión dulce. En ese caso, se rebaja la cantidad de sal, se excluye el cebollino y una vez fritas, se espolvorean con azúcar glass.  

Guardar & Imprimir Receta

 

Espero que mis propuestas de hoy os hayan parecido interesantes. Estoy encantada de volver a la rutina del blog, la he echado de menos, aunque es saludable desconectar de vez en cuando.

Volveré pronto con más cosas. Mientras tanto, no paséis mucho frío y abrigaos bien :)

¡Hasta la vuelta!