Rollitos de nutella, avellanas y naranja confitada para Petit On

¡Buenos días, chicos!

Hoy toca publicar para Petit On. Con el chocolate como protagonista es mes, os invito a probar unos deliciosos rollitos de nutella, avellanas y naranja confitada. Quedan riquísimos y me parece una opción excelente para variar los clásicos rollitos de canela. A los niños les gusta mucho, os lo aseguro :)

Pinchad aquí para descargar la receta. Espero os animéis a prepararlos, ya me contareis.

¡Feliz fin de semana! Pasadlo bien :)

Krantz cake (o babbka) de chocolate {Cayendo en la tentación}

Hoy quiero que caigáis en la tentación, tal y como lo hice yo hace unos días con este krantz cake, o babbka, o ugat shmarim. Bueno, en honor a la verdad yo caí de cabeza en la tentación nada más encontrarme con este maravilloso bollo de chocolate en el último libro de Yotam Ottolenghi, Jerusalem. Ya os hablé de él hace unas cuantas semanas, ¿lo recordáis? Pues eso, que si no fuera por las no pocas calorías que contiene esta maravilla lo haría día sí y día no. Es BRUTAL. Me váis a disculpar  que os dé una calificación tan ordinaria, pero es que no encuentro otra. Es alucinante, una verdadera delicia y no sabéis los saltos de alegría que di nada más darle la primera mordida. Ooooohhhh!!!!!! En su introducción a la receta, el autor decía que es el bollo más popular en la parte occidental de Jerusalén, y probablemente en todo el país y que a la gente les vuelve loca. En su momento, me hizo gracia el comentario y pensé que no podía ser para tanto. Pero ya entiendo el por qué….

Y pensar que estuve a punto de tirar la masa a la basura. Después de tantas horas de levado me esperaba que la masa hubiese subido más. De hecho, consulté muchas recetas y en la gran mayoría el tiempo de levado es de 1 hora. Sin embargo, en ese caso habría que utilizar más levadura, unos 15g de levadura seca y 30g si es fresca. No obstante, me convenía dejar reposando la masa toda la noche, así que opté por la receta de Ottolenghi… y también porque me gustan sus recetas y porque la foto de sus krantz cakes casi me hacen perder el sentido.

Bueno, en fin, acostumbrada a que las masas dupliquen su volumen, pensé que algo había salido mal y me sentí un poco frustrada. Tenía toda la intención del mundo de tirarla a la basura y empezar de nuevo, pero me aconsejé y decidí darle una oportunidad. No me esperaba gran cosa, pero luego la masa subió bastante y salieron unos krantz cakes suaves, esponjosos y deliciosos. Menos mal que logré vencer mi desesperación. La conclusión que saqué es que nunca hay que perder la fe, incluso cuando todo parece más que perdido. 

Con esta receta salen dos bollos y las cantidades para el relleno es para las dos piezas. Sin embargo, en su libro Ottolenghi nos sugiere también otro relleno, no menos rico, aunque más tradicional, el de mantequilla, azúcar, nueces y canela. Lo que hice fue hacer uno de cada, así que rebajé a la mitad las cantidades del relleno de chocolate y preparé el otro krantz de canela. Para la segunda versión, untamos la masa estirada con 80g de mantequilla derretida, espolvoreamos por encima 120g de azúcar  moscovado (o moreno, en su defecto), 1,5 cucharada de canela y 50g de nueces picadas. Luego procedemos tal y como se explica en la receta. El segundo bollo no me salió muy bonito, así que por eso no os muestro ninguna foto, lo siento ;-)

Ambas variantes están deliciosas, aunque yo prefiero la de chocolate :-) Menos mal que no hay que viajar hasta Jerusalén para disfrutar de un trocito de babbka y sentirte en la gloria. De todas maneras, si algún día visito esta ciudad, no podría dejar de probar la babbka local por nada del mundo :-)

De la misma forma que hay varias recetas, existen distintos tipos de trenzado. Os dejo un video para que le echéis un vistazo, aunque yo lo hice de otra forma. También os dejo esta receta de Smitten Kitchen por si queréis ver una variante ligeramente diferente. Espero os ayude si os animáis con la babbka de chocolate :-)

{Guardar & Imprimir Receta}

En otro orden de cosas, tengo pendiente hacer una babbka de requesón, muy típica también en la cocina Askenazí (la de los judíos del este de Europa).  Y luego, imaginando variantes más criollas, he pensado que con dulce de leche y nueces tampoco debería quedar nada mal… ¿Qué os parece? Todo es intentarlo….

Pues es todo lo que tenía que contar para hoy. Espero os haya gustado mi propuesta, ya me contaréis qué os ha parecido.

Que tengáis una fantástica semana.

Les Nonnettes {Esperando a Mr.C}

¡Buenos días! Viernes al fin :)

Por diversas razones, esta semana está siendo para mí un poco complicada, pero es algo que entraba en los planes, y tampoco ha sido para tanto. Ahora queda esperar con ilusión el fin de semana, que espero venga cargado de muchas cosas buenas, entre ellas mi marido, que está de viaje por temas de trabajo, pero que  mañana ya estará de vuelta con nosotros :))))))) ¡Bienvenido a casa!

Bueno, de la celebración de Santa Lucía puedo decir que fue bastante bien, si obviamos el tremendo frío que pasé, sobre todo al final. Con -10 grados no es broma pasarse 40 minutos en el patio de la guardería viendo a los peques cantar. Ha valido la pena, por supuesto, pero el dolor de garganta que me entró justo después no me lo quita nadie ;-) ¡Espero no resfriarme! Las cosas que hacemos por nuestros hijos, ¿verdad?

Bueno, y para que podáis preparar algo rico para el desayuno o el café del fin de semana, os traigo les nonnettes, unos deliciosos pastelitos de origen francés y que según he leído, en la Edad Media solían prepararse por las monjas, de ahí el nombre que tienen. He visto varias versiones, con más y menos especias, pero me he quedado con la primera receta que vi en uno de mis libros y que ha resultado ser  una verdadera delicia.

Nunca había probado las nonnettes y me han encantado. Y lo que es mejor, me han sorprendido. Me imaginaba unos pasteles ricos, pues viendo la foto del libro no podía ser de otro modo, pero han superado mis expectativas y eso siempre da mucha alegría, ¿a que sí? Son menos dañinos que otros dulces, ya que llevan harina de centeno y miel en lugar de azúcar. La naranja es la protagonista por excelencia, aderezada con un poco de canela por aquí y otro de cardamomo por allá…. En fin, que gracias a esta mezcla un tanto invernal obtenemos unos bollitos bien ricos y hasta medio nutritivos ;-)

Guardar & Imprimir Receta

Bueno, es todo por ahora. Espero que os haya gustado mi propuesta de hoy. Me encantaría saber, como siempre, si habéis preparado las nonnettes y qué os han parecido. No hay mejor premio para mí que recibir vuestros comentarios y conocer de primera mano las diversas experiencias que habéis tenido con alguna de mis recetas. Las buenas y por qué no, también las malas o menos buenas.

Mil gracias nuevamente por estar ahí y por ese cariño que me transmitís.

Feliz fin de semana :)

Rollitos de azafrán, naranja y chocolate blanco {Temporada navideña inaugurada}

Este fin de semana han abierto los mercados navideños. Signo inequívoco de que la temporada navideña ya está aquí, aunque la inauguración oficial no será hasta el fin de semana que viene, con la celebración del primer domingo de Adviento. Pasearse por uno de estos mercados implica viajar al pasado, a esa Suecia rural de hace más de un siglo y sumergirse en el universo escandinavo, su magia y sus tradiciones. Un estilo de vida sencillo y sin demasiados artificios, aunque a mi modo de ver, con muchísimo encanto.

Ayer domingo fuimos al mercado navideño de Skansen. Pudimos comer al aire libre y degustar productos típicos de la tierra, bailar con los niños alrededor del árbol de Navidad al compás de una banda folclórica de lo más animada, tomar glögg (vino especiado) calentito y acompañarlo con rollitos de canela o galletitas de jengibre, todo un clásico por estas fechas.  

Una de las imágenes más bonitas: chicas con trajes de época paseando por el mercado o bailando y cantando con los niños alrededor del árbol. ¿Estamos realmente a finales del 2012? Por un momento he perdido la noción del tiempo….

Y después de una jornada como ésta, lo ideal es llegar a casa y merendar unos bollitos como los que traigo hoy (momento de felicidad absoluta). Una verdadera maravilla de color amarillo, deliciosos de principio a fin, y que han causado una verdadera sensación entre todos los familiares. No sabéis la ilusión que me hace compartirlos, pues cuando descubres una receta tan buena no puedes sino correr y contársela a medio mundo y repartir así un poquito de felicidad  y calor de hogar :)

Los bollitos de azafrán son muy característicos de los países nórdicos durante la temporada navideña. Tal vez los más representativos sean los lussekatter, unos panecillos que en honor a la verdad, a mí no me gustan demasiado, pues me resultan secos y un poco sosos. Por lo tanto, cuando vi esta versión de rollitos con azafrán, naranja y chocolate blanco me enamoré al instante, a pesar de haber tardado un año en prepararlos. Esta receta la conservo desde las pasadas Navidades, pero como no me entusiasma el azafrán en panes y bollos no me animaba a hacerla. ¡Cuánto tiempo perdido, madre mía! Si hubiera sabido lo ricos que estaban no hubiese esperado tanto, desde luego.

Guardar & Imprimir Receta

Para variar la receta, es posible sustituir el chocolate blanco del relleno por pasta de almendras rallada o mazapán.  Así los haré la próxima vez. Aquí podéis encontrar la receta de la pasta de almendra.

Y si queremos hacer una versión menos Navideña, podemos prescindir del azafrán, concentrándonos en la mezcla de naranja y almendra. El toque de naranja es brutal, le da un aroma y un sabor maravillosos. Y de la masa, qué os voy a decir. Es tan suave y esponjosa, que se derrita en la boca en cuestión de segundos. Quedaréis encantados :)))

Espero os hayan gustado mis rollitos de azafrán y que os animéis a prepararlos un día de estos. Con estos panecillos podréis traer un trocito de Navidad nórdica a vuestras casas y disfrutar del espíritu navideño de estas frías tierras. ¡Y llenar vuestros hogares de un olor maravilloso! ¿A qué estáis esperando?

¡Feliz semana!

Nudos de cardamomo {Horneando en familia}

Si bien en los países del norte de Europa se hornea mucho durante todo el año, diciembre es el mes en el que se hornea más que nunca. Es tiempo de galletas, de panes, de bollitos de azafrán, de bombones y golosinas varias hechas en casa. Hornear  durante las largas y oscuras tardes de invierno es un pasatiempo ideal para hacer en familia, algo que a los peques les entusiasma una barbaridad y que convierte cada domingo de Adviento en una celebración entrañable y familiar.

Por otro lado, reconozco que no horneo con mis hijos muy a menudo. Más bien poco. Como me gusta el orden  y hacer las cosas a mi ritmo, prefiero hornear y cocinar a solas, haciendo y deshaciendo a mi antojo en ese pequeño reino que es la cocina de mi casa :) Sin embargo, me temo que este mes de diciembre va a ser más caótico. Me he prometido involucrar a los peques mucho más en los preparativos navideños. Juntos haremos galletas de jengibre (para decorarlas después) y espero se inicien en los misterios del pan y su levado cuando preparemos los lussekatter o los rollitos de canela que tanto les gustan. 

Los nudos de cardamomo que hoy traigo hoy son uno de mis bollos preferidos. Adoro su aspecto, su olor y su rico sabor. Son parte de la tradición culinaria nórdica y creo que en todos los países del norte de Europa gozan de la misma popularidad. Nunca los había preparado en casa, pues su aspecto un tanto “enrevesado” me asustaba un poco. Recuerdo que hace unas semanas me comí un bollito de estos en uno de los cafés más antiguos de Estocolmo, Sturekatten, que por cierto, no os podéis perder si estáis por aquí alguna vez. Estaba recién salido del horno y tan bueno, esponjoso y crujiente, que salí de allí con la firme determinación de preparar una buena docena en casa. 

Aunque sigo creyendo que aquel nudo de cardamomo  ha sido de los mejores que he comido nunca, éstos no quedaron nada mal. Todo lo contrario y muy, muy recomendables. La próxima vez tal vez los deje un par de minutos menos en el horno; creo que estaban demasiado tostados para mi gusto. En casa causaron sensación tanto entre los niños como entre los mayores :)

He hecho un sencillo paso a paso, sobre todo para mostrar cómo darles la forma de nudo que tienen estos panecillos. No es tan difícil como podría parecer, aunque espero me queden más bonitos la próxima vez. Todo es cuestión de práctica :)

1). Estiramos la masa con un rodillo y luego distribuimos el relleno de mantequilla, azúcar y canela por encima.

2). Doblamos la lámina rellena en dos y a lo largo. La aplastamos un poco con las manos. Cortamos en tiras de unos 4 cm de ancho. Luego, cortar por el medio cada pedazo, pero sin llegar hasta el final (debe parecer un par de pantalones).

3). Torcer cada extremo hacia fuera y llevar hacia arriba, uniendo ambos en una especie de nudo. Untar cada panecillo con huevo batido.

Guardar & Imprimir Receta

Espero os animéis a preparar estos deliciosos bollitos. El esfuerzo bien vale la pena!!!

Y ya que he estado hablando de cocinar con niños, quería anunciar que hoy ha nacido Petit On, un espacio nuevo dedicado al universo infantil en todas sus facetas: salud, nutrición, educación, manualidades, moda y cómo no, cocina. Tengo la suerte de formar parte del equipo de Petit On Cocina, donde compartiremos recetas pensadas en los pequeños de la casa. Espero nos hagáis la visita, pues además, hay un sorteo muy chulo para celebrar la inauguración de Petit On.

Le deseo a todos una feliz semana. En Estocolmo brilla el sol y espero que ahí siga toda la semana iluminando nuestros días :) Nos vemos!

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 700 seguidores

%d bloggers like this: