Hummus y bollitos de coco {Consejos para una masa estupenda}

Adoro las mañanas. Sin lugar a dudas, son mi momento preferido del día. Sobre todo cuando me levanto temprano y puedo dedicarme simplemente a estar. A vivir intensamente cada segundo, cada minuto. Cuando se viven de forma consciente, éstos tienen el maravilloso don de prolongarse en el tiempo y rendir el doble.

Los desayunos a solas son a veces todo un lujo y un bálsamo para el alma. Los fines de semana acostumbramos a desayunar todos juntos, pero de vez en cuando me tomo la licencia de hacerlo yo por mi cuenta sin otra compañía que la del silencio, las historias que cuentan las páginas de un libro o el gato y sus maullidos (a veces algo impertinentes).
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Otra cosa que adoro, además de las mañanas y en otro orden de cosas, es el hummus. Me encanta. Lo podría comer todos los días sin cansarme. Desde que lo preparé hace años por vez primera es uno de los aperitivos que más nos gusta y que siempre triunfa. Además, es fácil y rápido de preparar, y a mi marido le sale de lujo ;-) Le enseñé la receta hace años y desde ese momento casi siempre lo prepara él.

Soy muy aficionada a  comerlo con crudités, especialmente con rabanitos y pepino. Bueno, y con un buen pan también, no lo voy a negar.

hummus delicious stories

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Os dejo la receta, aunque soy muy partidaria de adaptar el hummus al gusto de cada cual. Os doy la receta base, y una vez que hecho, lo podéis probar y hacer los ajustes necesarios. A nosotros nos gusta picante y que se note el sabor a limón, ajo y comino… Somos me emociones fuertes, ja ja :) No temáis experimentar.

hummus delicious stories

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Hummus

 

El otro día hice estos deliciosos bollitos de coco. Quedaron riquísimos, suaves y esponjosos. Son una versión de los nudos de cardamomo que publiqué hace tiempo y que tantas veces he hecho (de lo escandalosamente ricos que están). Podéis ver la receta aquí. Todo es exactamente igual, salvo que el relleno no lleva canela y en su lugar echamos 100-150g de coco seco rallado.  Es una receta muy recomendable, y a los niños les encanta este tipo de bollos. ¡En casa volaron!

bollitos de coco

bollitos de coco

Para que este tipo de pan dulce os quede suave y esponjoso, os escribo unos cuantos consejos que van a marcar la diferencia. ¡Vuestra masa os lo agradecera!

1. Utilizar una buena harina. La harina de fuerza tiene más gluten y da mejor resultado, pero requiere de más tiempo de amasado. La harina normal de trigo también vale, pero no la de bizcocho, que tiene otra composición.

2. Muy importante: no utilizar demasiada harina. Cada harina es diferente, así que antes de echar toda la cantidad que indica la receta es importante echarla poco a poco y ver cómo va quedando la masa. Cuando ésta  ya comienza a despegarse de los bordes del cuenco y tiene una textura suave y elástica (no pegajosa), hay que dejar de echar más harina, aunque no hayamos utilizado toda la cantidad. Demasiada cantidad de harina implica una masa pesada, a la que le cuesta subir. Este es tal vez el punto más importante de todos y donde se cometen más errores.

3. La mantequilla tiene que estar a temperatura ambiente y debe añadirse en trocitos, no derretida (a no ser que la receta explícitamente indique lo contrario). De esta forma se consigue un pan más esponjoso. Y por favor, no echar menos mantequilla de lo indicado. La mantequilla es la clave de todo. Si no hay suficiente mantequilla, los bollitos nunca van a estar igual de ricos. Es así de simple.

4. Lo normal es  que la leche esté a 37gC, o sea, tibia, que no queme. Sin embargo, también se puede utilizar leche fría, aunque habrá que trabajar la masa durante más tiempo (unos 20 minutos a velocidad media, si utilizamos un robot de cocina). También habrá que dejar levar la masa durante algo más de tiempo. (En cualquier caso, yo siempre he utilizado leche tibia y es lo que recomiendo).

5. La levadura fresca siempre es lo mejor. Es importante disolverla primero en líquido, antes de añadirle el azúcar o la sal. El contacto directo con la sal o el azúcar puede alterar el proceso de levado. Lo mejor es añadir la sal al final.

6. El momento de levado es muy sensible. La masa tiene que permanecer fuera de toda corriente (yo la meto en el horno), tapada con un paño o mejor aún, plástico.

7. Preparar el relleno durante el tiempo de levado. Utilizar siempre mantequilla blanda, a temperatura ambiente. Hacer un poco más de relleno de lo indicado en la receta, así estaremos seguros de que alcance.

8. Untar siempre los bollitos con huevo antes de meterlos en el horno para darles un color bien bonito. Un truco: una vez horneados, untar los bollitos con una mezcla de agua y azúcar (la misma cantidad de ambos). Esto evita que la humedad se evapore, así que los bollitos se mantendrán tiernos por más tiempo.

bollitos de coco

bollitos de coco

Espero que estos consejos os resulten útiles. Recordad que estos principios valen para cualquier masa de pan dulce, no sólo para estos bollos.

Os dejo, que tengo que prepararme para ir a trabajar. Fiel a mi amor por las mañanas, me he levantado temprano y con un café en mano, he aprovechado para terminar esta entrada. Son las 7:30 y yo ya he hecho unas cuantas cosas. Esto sí que es productividad :)

Es jueves, así que os deseo un estupendo casi fin de semana. Sed muy felices, que la primavera ya ha llegado!!!

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En busca del tiempo, la ilusión y los viejos hábitos {Bollitos de manzana y cardamomo}

Poco a poco voy volviendo a mi ser. No al mismo ser de hace unos meses, pues mi vida ha cambiado, y bastante, pero me conformo con recuperar la esencia. Rescatar algo de calma entre tanta vorágine diaria y de retomar actividades que me gustan y que me hacen feliz. Como estar en casa un día de lluvia y cocinar, por ejemplo.

Desde que volvimos de Suecia no había tenido una mañana tan productiva en el terreno culinario. Ayer cociné a gusto, hice fotos y hasta me dio tiempo de empezar con la edición. Qué decir…. volví a sentir ese cosquilleo nervioso, la ilusión al coger la cámara y unas ganas inmensas de compartir ese momento con medio mundo. Desde mi modesta cocina madrileña, me sentí feliz… fue casi como volverme a enamorar. No es que no haya cocinado durante todo este tiempo, pero sinceramente, no me veía con fuerzas de documentar el resultado.

Los frutos de esa mañana tan culinaria la veréis en el próximo post, el cual espero no tarde demasiado en llegar. Mientras tanto, os dejo con unas pequeñas delicias recién salidas del horno. No está nada mal para una mañana de domingo, ¿verdad?

Hice estos bollitos en verano.  Increíblemente ricos. Suaves, esponjosos y ligeros. Con un delicado sabor a manzana y un irresistible aroma a cardamomo y coco. En cuestión de una semana los hice dos veces, pues con la excusa de que son una versión más ligera de los bollos  suecos de toda la vida, me entregué  a ellos con entusiasmo desmedido. Lo confieso, tengo debilidad por la bollería artesanal y en especial, por los bollos de canela escandinavos. Podría comerlos a diario y no aburrirme en la vida. Tantos años de vivir en Suecia dejan huella.

Estos bollos no llevan ni una gota de canela, pero la verdad es que tampoco la necesitan. La manzana, el coco y el cardamomo se llevan de maravilla; doy fe.  Eso sí, llevan menos azúcar y mantequilla, la cual, por cierto, puede sustituirse en su totalidad por aceite de coco. Yo utilicé una mezcla de ambos, pues reconozco que también tengo debilidad por la mantequilla (tienen razón aquellos que han comenzado a sospechar que mi lista de debilidades confesable podría extenderse al infinito, ja ja).

Tenéis que probar estos bollos, os lo ruego. Os van a encantar, lo prometo.

La receta sale publicada en el libro The Green Kitchen, escrito por los creadores del maravilloso  blog de cocina vegetariana, Green Kitchen Stories. El libro es estupendo de principio a fin, al igual que el blog, que es uno de mis preferidos. Con unas fotos y recetas que siempre logran dejarme boquiabierta. Si no conocéis este blog, corred a verlo.

{Descargar el pdf de la receta}

Hoy el cambio de hora nos ha regalado una hora más. O al menos, eso nos hacen creer, antes de volver a quitárnosla luego en primavera…. Da igual. El tiempo que tenemos es el que es, y nos toca sacarle al día el mejor partido. Hacer malabares  a diario y pequeñas maravillas de vez en cuando para no perder la perspectiva y mantener la chispa. El tiempo, o más bien la falta del mismo, se ha convertido en mi mayor problema. Un problema que sólo el tiempo dirá cómo ir solucionando.

Feliz domingo y  feliz semana.

Brioche al aroma de azahar para Petit On {El verano ya está aquí}

¡Holaaaaaaa! Cuánto tiempo sin pasarme por el blog y qué ganas de volver a conectar con todos vosotros. Además, el verano ya está aquí y estoy intentando aprovechar cada momento para estar fuera y disfrutar del mes de junio y de los comienzos del verano, con sus días interminables y esas noches tan cortas que duran lo mismo que un suspiro. Así es junio por estas latitudes y a pesar de la excesiva claridad (sobre todo por las noches), es un mes que me encanta. Creo que es una época mágica :)

En cuanto a las vacaciones, fueron realmente increíbles. Córcega y Cerdeña nos enamoraron nada más llegar. Cada una lo hizo a su manera y con su propio estilo y tal fue  nuestro flechazo, que volvimos del viaje totalmente embelesados y con cierta dificultad para expresar con palabras toda la belleza de la que fuimos testigos durante esas dos semanas. Dos destinos altamente recomendables. Ya los podéis ir añadiendo a vuestra lista de viajes pendientes.

Pero sobre Córcega y Cerdeña os hablaré un poco más en otro post. Hoy quería compartir con vosotros la receta que he publicado para Petit On. Se trata de una deliciosa brioche al aroma de azahar, una receta que vi en el blog Manger, que por cierto, os recomiendo a todos, si es que aún no lo conocéis.

Pinchad aquí para acceder a la receta. Espero os guste :)

Es todo por hoy, aunque pronto estaré de vuelta con más cosas. ¡Nos vemos!

Rollitos de nutella, avellanas y naranja confitada para Petit On

¡Buenos días, chicos!

Hoy toca publicar para Petit On. Con el chocolate como protagonista es mes, os invito a probar unos deliciosos rollitos de nutella, avellanas y naranja confitada. Quedan riquísimos y me parece una opción excelente para variar los clásicos rollitos de canela. A los niños les gusta mucho, os lo aseguro :)

Pinchad aquí para descargar la receta. Espero os animéis a prepararlos, ya me contareis.

¡Feliz fin de semana! Pasadlo bien :)

Krantz cake (o babbka) de chocolate {Cayendo en la tentación}

Hoy quiero que caigáis en la tentación, tal y como lo hice yo hace unos días con este krantz cake, o babbka, o ugat shmarim. Bueno, en honor a la verdad yo caí de cabeza en la tentación nada más encontrarme con este maravilloso bollo de chocolate en el último libro de Yotam Ottolenghi, Jerusalem. Ya os hablé de él hace unas cuantas semanas, ¿lo recordáis? Pues eso, que si no fuera por las no pocas calorías que contiene esta maravilla lo haría día sí y día no. Es BRUTAL. Me váis a disculpar  que os dé una calificación tan ordinaria, pero es que no encuentro otra. Es alucinante, una verdadera delicia y no sabéis los saltos de alegría que di nada más darle la primera mordida. Ooooohhhh!!!!!! En su introducción a la receta, el autor decía que es el bollo más popular en la parte occidental de Jerusalén, y probablemente en todo el país y que a la gente les vuelve loca. En su momento, me hizo gracia el comentario y pensé que no podía ser para tanto. Pero ya entiendo el por qué….

Y pensar que estuve a punto de tirar la masa a la basura. Después de tantas horas de levado me esperaba que la masa hubiese subido más. De hecho, consulté muchas recetas y en la gran mayoría el tiempo de levado es de 1 hora. Sin embargo, en ese caso habría que utilizar más levadura, unos 15g de levadura seca y 30g si es fresca. No obstante, me convenía dejar reposando la masa toda la noche, así que opté por la receta de Ottolenghi… y también porque me gustan sus recetas y porque la foto de sus krantz cakes casi me hacen perder el sentido.

Bueno, en fin, acostumbrada a que las masas dupliquen su volumen, pensé que algo había salido mal y me sentí un poco frustrada. Tenía toda la intención del mundo de tirarla a la basura y empezar de nuevo, pero me aconsejé y decidí darle una oportunidad. No me esperaba gran cosa, pero luego la masa subió bastante y salieron unos krantz cakes suaves, esponjosos y deliciosos. Menos mal que logré vencer mi desesperación. La conclusión que saqué es que nunca hay que perder la fe, incluso cuando todo parece más que perdido. 

Con esta receta salen dos bollos y las cantidades para el relleno es para las dos piezas. Sin embargo, en su libro Ottolenghi nos sugiere también otro relleno, no menos rico, aunque más tradicional, el de mantequilla, azúcar, nueces y canela. Lo que hice fue hacer uno de cada, así que rebajé a la mitad las cantidades del relleno de chocolate y preparé el otro krantz de canela. Para la segunda versión, untamos la masa estirada con 80g de mantequilla derretida, espolvoreamos por encima 120g de azúcar  moscovado (o moreno, en su defecto), 1,5 cucharada de canela y 50g de nueces picadas. Luego procedemos tal y como se explica en la receta. El segundo bollo no me salió muy bonito, así que por eso no os muestro ninguna foto, lo siento ;-)

Ambas variantes están deliciosas, aunque yo prefiero la de chocolate :-) Menos mal que no hay que viajar hasta Jerusalén para disfrutar de un trocito de babbka y sentirte en la gloria. De todas maneras, si algún día visito esta ciudad, no podría dejar de probar la babbka local por nada del mundo :-)

De la misma forma que hay varias recetas, existen distintos tipos de trenzado. Os dejo un video para que le echéis un vistazo, aunque yo lo hice de otra forma. También os dejo esta receta de Smitten Kitchen por si queréis ver una variante ligeramente diferente. Espero os ayude si os animáis con la babbka de chocolate :-)

{Guardar & Imprimir Receta}

En otro orden de cosas, tengo pendiente hacer una babbka de requesón, muy típica también en la cocina Askenazí (la de los judíos del este de Europa).  Y luego, imaginando variantes más criollas, he pensado que con dulce de leche y nueces tampoco debería quedar nada mal… ¿Qué os parece? Todo es intentarlo….

Pues es todo lo que tenía que contar para hoy. Espero os haya gustado mi propuesta, ya me contaréis qué os ha parecido.

Que tengáis una fantástica semana.

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